# HENRI DUNANT: EL HOMBRE QUE TRANSFORMÓ EL HORROR EN HUMANIDAD




## Los archivos de Ginebra: el hijo del Despertar

Los registros del cantón de Ginebra documentan que Jean-Henri Dunant nació el 8 de mayo de 1828 en una familia calvinista acomodada. Su padre, Jean-Jacques Dunant, trabajaba en el comercio, y su madre, Antoinette Nancy Colladon, provenía de una familia influyente en la sociedad ginebrina. Fueron testigos del nacimiento de cinco hijos: Henri el primogénito, seguido de Anna (1829), Daniel (1831), Marie (1833) y Pierre-Louis (1834).

La familia Dunant pertenecía al movimiento religioso conocido como el "Réveil" (Despertar), que buscaba restaurar el protestantismo puro. Según los testimonios de la época, tanto Jean-Jacques como Antoinette dedicaban tiempo considerable al trabajo social: él visitaba huérfanos y presos liberados, mientras ella atendía a enfermos y pobres. Este contexto marcó profundamente la formación del joven Henri.

Un viaje a Toulon cuando era adolescente dejó en Dunant una impresión imborrable: fue testigo del sufrimiento de los presos. Esa imagen quedaría grabada en su memoria como una de las primeras confrontaciones con la injusticia humana.

## El empresario idealista: entre la Biblia y los negocios

A los 18 años, Dunant se unió a la Sociedad Ginebrina de las Almas. Un año después, en 1847, fundó junto a amigos la "Asociación del Jueves", un grupo que se reunía semanalmente para estudiar la Biblia y ayudar a los pobres. El 30 de noviembre de 1852, dato que consta en los archivos del movimiento, Dunant fundó el capítulo ginebrino de la Asociación Cristiana de Hombres Jóvenes (YMCA). Tres años más tarde participó en la reunión de París que estableció su organización internacional, redactando él mismo los estatutos.

Pero la vida de Dunant no era solo espiritual. A los 21 años fue expulsado del Collège Calvin por malas calificaciones y comenzó como aprendiz en la firma bancaria Lullin et Sautter de Beauregard. Una vez completado su aprendizaje, permaneció como empleado del banco.

En 1853 viajó a Argelia, Túnez y Sicilia por encargo de la "Compañía Ginebrina de las Colonias de Sétif". A pesar de su escasa experiencia, cumplió exitosamente su misión. El viaje lo inspiró a escribir su primer libro, *Relato de la Regencia en Túnez*, publicado en 1858.

En 1856 creó su propia empresa: la "Compañía Financiera e Industrial de los Molinos de Mons-Djémila" en la Argelia ocupada por Francia. Pero surgieron problemas: las tierras y derechos sobre el agua no estaban claramente asignados, y las autoridades coloniales no cooperaban. Dunant tomó una decisión audaz: apelaría directamente al emperador Napoleón III. Escribió un libro alabando al emperador y viajó a Italia para entregárselo en persona. Napoleón estaba con su ejército en Lombardía, combatiendo junto al Piamonte-Cerdeña contra Austria. Sus cuarteles se encontraban en un pequeño pueblo llamado Solferino.

## 24 de junio de 1859: el día que cambió todo

Los documentos históricos registran que Henri Dunant llegó a Solferino en la tarde del 24 de junio de 1859. Ese mismo día, una de las batallas más sangrientas del siglo XIX acababa de concluir. Las cifras oficiales reportan 38,000 soldados heridos, moribundos o muertos abandonados en el campo de batalla. Los servicios médicos de la época eran prácticamente inexistentes.

Según el testimonio del propio Dunant en su libro posterior, lo que presenció lo devastó: "Fue pura carnicería; una lucha entre bestias salvajes, enfurecidas con sed de sangre y violencia". Durante tres días, el empresario suizo organizó a la población civil, especialmente mujeres y niñas, para atender a los heridos sin distinción de bando. Las mujeres de la cercana ciudad de Castiglione delle Stiviere acuñaron el lema: "Tutti fratelli" (Todos somos hermanos).

Dunant también gestionó la compra de suministros médicos, ayudó a levantar hospitales de campaña improvisados y logró la liberación de médicos austríacos capturados por los franceses. Se le atribuye, además, la invención del actual botiquín de primeros auxilios.

## "Un Recuerdo de Solferino": el libro que fundó un movimiento

Al regresar a Ginebra en julio de 1859, Dunant no podía olvidar lo que había visto. En 1862 publicó a su costa *Un Souvenir de Solferino* (Un Recuerdo de Solferino) en una edición de 1,600 copias. El libro contiene tres elementos fundamentales, según el análisis histórico posterior:

1. Una descripción detallada y brutal de la batalla
2. El relato del caos humanitario posterior
3. Una propuesta revolucionaria: crear organizaciones neutrales de voluntarios para socorrer heridos en tiempos de guerra

Dunant distribuyó personalmente el libro a líderes políticos y militares de toda Europa. La respuesta fue inmediata.

## 17 de febrero de 1863: nace la Cruz Roja

Los registros oficiales marcan el 9 de febrero de 1863 como la fecha en que Gustave Moynier, presidente de la Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública, convocó una reunión para discutir las propuestas del libro de Dunant. Las recomendaciones fueron valoradas positivamente.

El 17 de febrero de 1863 se realizó la primera reunión del comité de cinco personas creado para investigar la viabilidad del proyecto. Esta fecha se considera oficialmente el nacimiento del Comité Internacional de la Cruz Roja. Los cinco fundadores documentados son:

- Henri Dunant (idealista visionario)
- Gustave Moynier (jurista pragmático)
- General Guillaume-Henri Dufour (militar)
- Dr. Louis Appia (médico)
- Dr. Théodore Maunoir (médico)

Desde el principio, según consta en las actas, Moynier y Dunant tuvieron desacuerdos sobre la visión del proyecto. Moynier consideraba imposible establecer protecciones neutrales para los cuidadores médicos. Dunant, el idealista, insistía en que era posible. Esta tensión marcaría toda su relación.

Del 26 al 29 de octubre de 1863, catorce estados participaron en una conferencia en Ginebra para discutir el cuidado de soldados heridos. Dunant, sin embargo, fue relegado a un papel protocolario debido a los esfuerzos de Moynier por minimizar su participación.

## El Primer Convenio de Ginebra

El 22 de agosto de 1864, una conferencia diplomática organizada por el Parlamento suizo llevó a la firma del Primer Convenio de Ginebra por doce estados. Este tratado internacional estableció:

- La neutralidad del personal sanitario
- La protección de instalaciones médicas
- El uso de un emblema identificatorio: una cruz roja sobre fondo blanco

Dunant, nuevamente, se ocupó solo de organizar el alojamiento de los asistentes. Moynier se aseguró de mantenerlo al margen del protagonismo.

## La caída: de filántropo a indigente

Mientras se dedicaba obsesivamente a promover la Cruz Roja, Dunant descuidó completamente sus negocios en Argelia. En 1867, su compañía quebró escandalosamente, arrastrando las inversiones de muchas familias ginebrinas. La bancarrota fue total.

La sociedad ginebrina, que lo había celebrado, le dio la espalda. Dunant tuvo que dimitir del Comité Internacional ese mismo año. Entre 1874 y 1886, según los escasos registros disponibles de ese período, vivió como indigente errante por Stuttgart, Roma, Corfú, Basilea y Karlsruhe.

En sus memorias *Los Comienzos de la Cruz Roja en Francia*, Dunant describió cómo cenaba "una corteza de pan, ennegrecía su abrigo con tinta, blanqueaba el cuello de su camisa con tiza y dormía a la intemperie".

Algunos amigos lo sostuvieron económicamente: el banquero estadounidense Charles Bowles, el empresario alsaciano Jean-Jacques Bourcart y Max Gracia. También la viuda Léonie Kastner-Boursault le encargó comercializar el pirófono, un instrumento musical inventado por su hijo, lo que le permitió sobrevivir modestamente.

## La habitación 12: el exilio en Heiden

En 1887, Dunant se instaló definitivamente en Heiden, un pequeño pueblo suizo en el cantón de Appenzell Rodas Exteriores. Los registros del Bezirkskrankenhaus (Hospital del Distrito) documentan que el 30 de abril de 1892, a los 64 años, Dunant ingresó a la habitación 12 de ese hospicio bajo la dirección del doctor Hermann Altherr.

Ahí viviría los últimos 18 años de su vida. Prácticamente recluido, pasaba las noches escribiendo pensamientos místicos y visiones proféticas. Se hizo amigo del maestro Wilhelm Sonderegger y su esposa Susanna, quien sugirió crear una sección de la Cruz Roja en Heiden. Dunant aceptó con entusiasmo y fue nombrado presidente honorífico el 27 de febrero de 1890.

Sin embargo, la paranoia lo acechaba. Dunant rompió con Sonderegger al acusarlo injustificadamente de conspirar con Gustave Moynier en Ginebra. La muerte prematura de Sonderegger en 1904, a los 42 años, afectó profundamente a Dunant a pesar de las tensiones.

## Septiembre de 1895: el redescubrimiento

Georg Baumberger, editor jefe del periódico *Die Ostschweiz* de St. Gallen, se encontró con Dunant durante un paseo por Heiden. En septiembre de 1895 publicó un artículo titulado "Henri Dunant, el fundador de la Cruz Roja" en la revista alemana *Über Land und Meer*. El artículo fue reproducido por toda Europa.

El mundo recordó súbitamente al hombre que había fundado la Cruz Roja. Comenzaron a llegar reconocimientos: el Premio suizo Binet-Fendt, una nota del papa León XIII, apoyo de la zarina rusa María Fiódorovna. Su situación financiera mejoró notablemente.

En 1897, Rudolf Müller, quien había sido su amigo desde 1877, publicó un libro sobre los orígenes de la Cruz Roja enfatizando el papel de Dunant e incluyendo el texto completo de *Un Recuerdo de Solferino*.

## 10 de diciembre de 1901: el primer Nobel de la Paz

Los registros del Comité Nobel documentan que Henri Dunant recibió el primer Premio Nobel de la Paz en 1901, compartido con el pacifista francés Frédéric Passy. El médico militar noruego Hans Daae, quien había recibido una copia del libro de Müller, abogó por Dunant ante el comité.

La felicitación oficial del Comité Internacional fue contundente: "No hay hombre alguno que merezca más este honor, pues fue usted, hace cuarenta años, quien puso en marcha la organización internacional para el socorro de los heridos en el campo de batalla. Sin usted, la Cruz Roja, el supremo logro humanitario del siglo XIX probablemente nunca se hubiera obtenido".

Moynier y el Comité también habían sido nominados. La decisión fue controvertida: algunos argumentaban que la Cruz Roja hacía la guerra más "atractiva" al eliminar parte de su sufrimiento. El premio se dividió entre Passy (pacifista estricto) y Dunant (humanitario), estableciendo un precedente importante para futuros Premios Nobel de la Paz.

Dunant recibió 104,000 francos suizos. Hans Daae logró depositar el dinero en un banco noruego, protegiéndolo de los acreedores. Dunant nunca gastó un céntimo.

## 30 de octubre de 1910: el final en la habitación 12

En 1903, la Universidad de Heidelberg le otorgó un doctorado honorario en Medicina. Pero los últimos años de Dunant estuvieron marcados por la depresión y la paranoia. Según sus cuidadoras, llegó a exigir que el cocinero probara su comida ante sus ojos para evitar envenenamientos. Creía que Moynier y sus acreedores conspiraban contra él.

Aunque se declaraba cristiano, en sus últimos años atacó ferozmente el calvinismo y la religión organizada.

El último acto documentado de su vida fue enviar una copia del libro de Müller a la reina de Italia con una dedicatoria personal. Murió el 30 de octubre de 1910 a las diez de la noche, a los 82 años. Irónicamente, sobrevivió a su némesis Moynier por exactamente dos meses. Nunca se reconciliaron.

## El entierro sin lágrimas

Siguiendo sus deseos explícitos, Dunant fue enterrado "como un perro", sin ceremonia, sin cortejo, sin dolientes, en el Cementerio Sihlfeld de Zúrich.

Su testamento, registrado oficialmente, estableció:
- Una "cama libre" permanente en el hospicio de Heiden para ciudadanos pobres
- Legados a amigos y organizaciones caritativas en Noruega y Suiza
- El resto del dinero del Nobel para sus acreedores (aunque no alcanzó para pagar todas las deudas)

La incapacidad de saldar todas sus deudas lo atormentó hasta su último aliento.

## El legado inmortal

Hoy, cada 8 de mayo —aniversario de su nacimiento— se celebra el Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. El edificio donde vivió en Heiden alberga el Museo Henri Dunant. Calles, plazas y escuelas llevan su nombre en Ginebra y otras ciudades. La Medalla Henri Dunant es la máxima condecoración del Movimiento.

En 2018, Google nombró "Dunant" al primer cable submarino de fibra óptica privado entre Estados Unidos y Francia.

La Cruz Roja Internacional ha ganado el Premio Nobel de la Paz en tres ocasiones. Opera en más de 190 países. Ha salvado millones de vidas.

Todo comenzó con un empresario suizo de 31 años que presenció el horror de Solferino y decidió que la humanidad podía ser mejor.

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## Premios y Reconocimientos

- **Primer Premio Nobel de la Paz** (1901) - Compartido con Frédéric Passy
- **Premio Binet-Fendt** de Suiza (1897)
- **Doctorado Honoris Causa** - Universidad de Heidelberg, Facultad de Medicina (1903)
- **Miembro Honorario** - Sociedades de la Cruz Roja de Austria, Holanda, Suecia, Prusia y España
- **Reconocimiento del Papa León XIII** (1895)
- **Apoyo de la Zarina María Fiódorovna de Rusia** (1895)
- **Día Mundial de la Cruz Roja** - 8 de mayo, su fecha de nacimiento

## Bibliografía Principal

- **Dunant, Henri.** *Un Recuerdo de Solferino* (1862) - Texto fundacional
- **Dunant, Henri.** *Los Comienzos de la Cruz Roja en Francia* - Memorias del período de pobreza
- **Gigon, Fernand.** *The Epic of the Red Cross or the Knight Errant of Charity* (1946)
- **Gumpert, Martin.** *Dunant: The Story of the Red Cross* (1938)
- **Hart, Ellen.** *Man Born to Live: Life and Work of Henry Dunant* (1953)
- **Gagnebin, Bernard.** Artículos sobre el papel de Dunant en la guerra de 1870

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