(#BIOGRAFIAS Presenta): EL SATÍRICO QUE ELIGIÓ EL OLVIDO, JOHN MARSTON


En una pequeña aldea de Oxfordshire llamada Wardington, el 7 de octubre de 1576, fue bautizado un niño destinado a convertirse en uno de los satíricos más mordaces, polémicos y violentos de la literatura inglesa. John Marston tendría una carrera literaria fulgurante que duraría apenas una década, escribiría obras que serían quemadas públicamente, iría a prisión varias veces, se enemistaria y reconciliaría con Ben Jonson, influiría en Shakespeare, y finalmente abandonaría todo para convertirse en sacerdote.

Pero lo más extraordinario de su historia no es lo que hizo en vida, sino lo que eligió para su muerte: cuando murió en 1634, su lápida no llevaba la fórmula tradicional "Memoriae Sacrum" (Sagrado para la memoria), sino "Oblivioni Sacrum" (Sagrado para el olvido).


Un hombre que dedicó su juventud a escribir sátiras brutales contra la hipocresía de su tiempo, que llenó los teatros londinenses con sus tragicomedias oscuras, que fue perseguido por la censura eclesiástica y real, eligió al final ser olvidado.

Esta es su historia.


El Hijo del Abogado que Quería Otra Cosa

John Marston nació en una familia respetable. Su padre, también llamado John Marston, era un eminente abogado del Middle Temple, una de las cuatro Cortes de Justicia de Londres. Había hecho carrera como consejero legal, primero en Londres, luego como consejero de Coventry y finalmente como administrador de la ciudad.

Su madre, Maria Guarsi, era hija de un médico italiano establecido en Londres. La mezcla de sangre inglesa e italiana quizá explique algo del temperamento volcánico de Marston.

El padre esperaba que su hijo siguiera sus pasos en la abogacía. Le dio una educación privilegiada: John fue enviado al Brasenose College de Oxford en 1592, cuando tenía apenas 16 años.


En 1594, a los 18 años, recibió su licenciatura en Artes. Para 1595 ya estaba en Londres, viviendo en el Middle Temple, donde había sido admitido como miembro tres años antes, siguiendo la tradición familiar.


Todo parecía indicar que John Marston se convertiría en abogado, como su padre.

Pero el joven tenía otros intereses.


La Pasión Prohibida

Desde muy joven, John Marston mostró un interés apasionado por la poesía y el teatro. Mientras se suponía que debía estudiar leyes, leía a los poetas, asistía a obras en los teatros públicos y privados de Londres, escribía versos en secreto.

Su padre lo sabía. Y no le gustaba nada.

En su testamento de 1599, el padre de Marston expresó explícitamente "la esperanza de que renunciara a tales vanidades". Quería que su hijo dejara la poesía, el teatro, toda esa frivolidad, y se dedicara a la seria profesión legal.

Pero para entonces ya era tarde. John Marston, a los 23 años, ya había publicado su primera obra. Y era escandalosa.

1598: El Año del Escándalo

En 1598, cuando John Marston tenía 22 años, publicó un libro que sacudiría el mundo literario londinense: "The Metamorphosis of Pigmalion's Image and Certaine Satyres" (La metamorfosis de la imagen de Pigmalión y ciertas sátiras).


Era un libro dividido en dos partes.

La primera era un poema erótico al estilo de Ovidio, contando la historia de Pigmalión, el escultor que se enamora de su propia estatua. Era el tipo de poesía licenciosa, sensual, que estaba de moda en la década de 1590, imitando a autores clásicos latinos.

Pero la segunda parte era diferente. Era una colección de sátiras brutales, oscuras, misántropas.

Y ese mismo año, 1598, publicó otro libro aún más violento: "The Scourge of Villanie" (El azote de la villanía).

Lo publicó bajo el seudónimo de "W. Kinsayder" (un juego de palabras: "kin" = pariente, "sayer" = el que dice; pero también suena como "knife-sider" = el del cuchillo).


El Azote de la Villanía

"The Scourge of Villanie" era una colección de once sátiras en verso que atacaban con ferocidad la corrupción, la hipocresía, la lujuria, la codicia y todos los vicios de la sociedad londinense.

El estilo de Marston era único: brutal, retorcido, deliberadamente oscuro. Creía que la sátira debía ser áspera, difícil de leer, casi incomprensible. Pensaba (como muchos escritores de su época) que la palabra "sátira" derivaba de "sátiro" (las criaturas mitológicas mitad hombre, mitad cabra), por lo que la sátira debía ser salvaje, bestial, cruda.

Sus versos eran ásperos hasta la ininteligibilidad. Usaba un vocabulario extraño, neologismos feos, palabras inventadas. Jonhson más tarde lo criticaría precisamente por esto.

Pero el contenido era explosivo. Marston atacaba a todos: nobles, cortesanos, poetastros, hipócritas religiosos, lujuriosos disfrazados de puritanos.

Y parece que atacó específicamente a Joseph Hall, un poeta que se jactaba de ser el primer satírico en inglés. Marston le lanzó indirectas mordaces en varias de sus sátiras.

La Hoguera de 1599

La sátira en verso estaba de moda en la década de 1590. Pero era peligrosa.

En 1599, el Arzobispo de Canterbury, John Whitgift, y el Obispo de Londres, Richard Bancroft, decidieron que era suficiente. Emitieron la Prohibición Episcopal de 1599, censurando la sátira en verso.


El 4 de junio de 1599, en un acto público, se quemaron copias de varios libros de sátiras, incluyendo:


- "The Scourge of Villanie" de John Marston
- Las sátiras de otros autores como Thomas Nashe y Gabriel Harvey

Fue una hoguera literaria. Una advertencia.

Marston tenía 23 años y ya era considerado tan peligroso que sus libros merecían ser quemados públicamente por la Iglesia.

¿Su reacción? Cambió de género. Si no podía escribir sátiras en verso, escribiría sátiras para el teatro.


El Teatro de los Niños

En septiembre de 1599, John Marston comenzó a trabajar como dramaturgo para Philip Henslowe, el empresario teatral más importante de Londres.

Pero no escribía para los teatros públicos como el Globe de Shakespeare. Escribía para los teatros "privados", especialmente para compañías de actores niños: los Children of Paul's (Niños de San Pablo) y luego los Children of Blackfriars (Niños de Blackfriars).

Estos teatros privados eran diferentes. El público era más selecto: galanes de la ciudad, jóvenes de las Cortes de Justicia, intelectuales. Y las obras eran más atrevidas, más satíricas, más provocadoras.

Los niños actores representaban dramas violentos, sátiras mordaces, comedias lascivas. Era un mundo teatral más experimental, más peligroso.

Y Marston encontró ahí su lugar.

Histriomastix y el Inicio de una Guerra

Tradicionalmente se considera que la primera obra de Marston fue "Histriomastix" (El azote de los actores), representada alrededor de 1599, probablemente por estudiantes del Middle Temple o por los Children of Paul's.

Era una sátira sobre el mundo teatral, llena de personajes que representaban tipos de poetas, actores y dramaturgos.

Y parece que uno de esos personajes, Crisógano, era una caricatura de Ben Jonson: un "Maestro Pedante", un "Erudito traductor", pomposo, arrogante.


Ben Jonson, que era tan irascible como Marston, no lo tomó bien.

 

La Guerra contra Jonson

Ben Jonson (1572-1637) era un dramaturgo y poeta brillante, erudito, clásico en sus gustos, disciplinado en su escritura. Era todo lo contrario de Marston.


Jonson comenzó a satirizar a Marston en sus propias obras:

En "Every Man Out of His Humour" (1599), el personaje de Clove es una caricatura de Marston.


En "Cynthia's Revels" (1600), el personaje de Hedon representa a Marston como un cortesano vanidoso.

Pero el ataque más feroz vino en "Poetaster" (1601), donde Jonson crea el personaje de Crispinus: un poeta de pelo rojo, piernas cortas, que escribe versos incomprensibles llenos de palabras raras. En la obra, le dan a Crispinus una píldora que lo hace vomitar su vocabulario pretencioso: palabras como "turgidous", "ventositous", "obstupefact".


Era una burla brutal y pública.

La Respuesta de Marston

Marston contraatacó.

En "Jack Drum's Entertainment" (1600), creó el personaje de Brabant Senior: un crítico arrogante y complaciente, claramente basado en Jonson.


En "What You Will" (1601), el personaje de Lampatho Doria es un dramaturgo y satírico envidioso, misántropo, que también parece ser Jonson.


Pero hubo más que sátiras teatrales.

Según el propio Jonson (quien contó la historia años después al poeta William Drummond), él y Marston llegaron a las manos. Jonson afirmó que **"golpeó a Marston y le quitó la pistola"**.


Era una enemistad real, violenta, no solo literaria.

 

La Reconciliación Imposible

Pero entonces, algo extraño sucedió.

Alrededor de 1603-1604, Marston y Jonson se reconciliaron.

¿Cómo lo sabemos?

Porque en 1605, Marston escribió un poema prefacio para la obra de Jonson "Sejanus His Fall" (La caída de Sejano), elogiando a su antiguo enemigo.


Y ese mismo año, dedicó su obra más famosa, "The Malcontent", a Ben Jonson, con palabras de respeto y afecto.


¿Qué había pasado? Quizá se dieron cuenta de que tenían más en común de lo que pensaban. Quizá la Guerra de los Teatros fue más un juego literario que una enemistad real. Quizá simplemente se cansaron de pelear.


Lo cierto es que en 1605, Marston, Jonson y George Chapman trabajaron juntos en una de las comedias más famosas de la época: "Eastward Ho!"

Y esa colaboración los metió a todos en problemas.

 

 Antonio y Melida: El Teatro Oscuro

Pero antes de llegar a "Eastward Ho!", hay que hablar de las obras que Marston escribió entre 1599 y 1603, cuando desarrolló su estilo dramático distintivo.

En 1599-1600 escribió "Antonio and Mellida" (Antonio y Melida), representada por los Children of Paul's.

Es una tragicomedia sobre el amor entre Antonio, hijo del duque de Génova, y Mellida, hija del duque de Venecia. Hay intrigas políticas, disfraces, humor.


Pero inmediatamente escribió una secuela mucho más oscura: "Antonio's Revenge" (La venganza de Antonio), representada en 1600.


Esta es una tragedia de venganza brutal, violenta, influenciada por Séneca y por la "Spanish Tragedy" de Thomas Kyd. Antonio busca venganza por el asesinato de su padre. Hay fantasmas, locura, asesinatos, sangre.

Es un melodrama salvaje, con elementos de parodia y fantasía. Y tiene semejanzas notables con "Hamlet" de Shakespeare, que fue escrita aproximadamente en la misma época. Ambas son tragedias de venganza con un protagonista melancólico, un fantasma que pide venganza, locura (real o fingida), un final sangriento.


¿Quién influyó en quién? Es imposible saberlo con certeza. Pero es probable que Shakespeare conociera las obras de Marston.

De hecho, algunos críticos consideran que los personajes shakespeareanos de Tersites (en "Troilo y Crésida") y Yago (en "Otelo"), así como los discursos delirantes del Rey Lear, están influenciados por el estilo satírico y misántropo de "The Scourge of Villanie".


1603: El Descontento

En 1603, Marston se convirtió en accionista de la compañía Children of Blackfriars, el teatro privado más prestigioso y atrevido de Londres.


Y para ellos escribió su obra maestra: "The Malcontent" (El descontento).

Es una tragicomedia satírica extraordinariamente compleja. El protagonista, Altofronto, duque destronado de Génova, se disfraza como Malevole, un "malcontent" (descontento), un tipo de personaje satírico común en la época: alguien que critica cínicamente la sociedad desde los márgenes.

Malevole/Altofronto observa la corrupción, la lujuria, la traición en la corte del usurpador. Pero en lugar de vengarse violentamente (como en las tragedias de venganza típicas), usa la astucia maquiavélica para recuperar su ducado sin derramar sangre.

La obra es una sátira mordaz de la vida cortesana, llena de cinismo, humor negro, y comentarios sobre la hipocresía.

Curiosamente, la obra fue "robada" (o adquirida) por los King's Men (la compañía de Shakespeare) y representada en el Globe Theatre, con adiciones escritas por John Webster y quizá el propio Marston.


"The Malcontent" fue la obra más exitosa de Marston. Y sigue siendo la más representada hoy en día.

1605: Eastward Ho! y la Prisión

En 1604-1605, Marston colaboró con George Chapman y Ben Jonson en "Eastward Ho!" (¡Al este!).

Era una comedia urbana que satirizaba las fantasías populares de riqueza fácil en Virginia (la colonia americana), el gusto vulgar del público, los aprendices ambiciosos, las hijas que rechazan a pretendientes honestos por títulos nobiliarios falsos.


La obra fue un éxito. Pero también fue un problema.

Porque contenía sátiras sobre los escoceses, los compatriotas del recién coronado rey Jacobo I (que era escocés).

Específicamente, había líneas que se burlaban de los nobles escoceses que habían llegado a Londres buscando riqueza y títulos después de que Jacobo se convirtiera en rey de Inglaterra en 1603.

 La Vida del Reverendo Marston

El 26 de septiembre de 1605, antes de su ordenación, Marston se había casado con Mary Wilkes, hija del reverendo Wilkes, capellán del rey.


No tuvieron hijos.

En octubre de 1616, Marston recibió el beneficio eclesiástico de la parroquia de Christchurch, Hampshire, una posición que le daba ingresos estables.


Allí vivió durante años, lejos de Londres, lejos del teatro, lejos de las polémicas.

En 1633, cuando un editor quiso publicar una edición recopilada de sus obras teatrales, "The Workes of Mr. J. Marston", Marston aparentemente insistió en que se eliminara su nombre.

La edición se publicó, pero fue reimpresa el mismo año anónimamente como "Tragedies and Comedies".

Era como si el Reverendo Marston quisiera borrar al dramaturgo Marston. Como si quisiera olvidar quién había sido.


24 de Junio de 1634: Sagrado para el Olvido

John Marston murió el 24 de junio de 1634 en Londres, a los 57 años.

Fue enterrado en la Middle Temple Church, la iglesia de las Cortes de Justicia donde su padre había trabajado, donde él mismo había sido admitido como joven estudiante de leyes décadas atrás.

Las lápidas de la época solían comenzar con la fórmula "Memoriae Sacrum" (Sagrado para la memoria), seguida del nombre del difunto y un relato de sus logros.


Pero la lápida de John Marston, según Anthony à Wood (el historiador de Oxford), llevaba una inscripción completamente diferente:


"Oblivioni Sacrum"

Sagrado para el olvido.

Probablemente compuesta por el propio Marston, la inscripción es, según el erudito Joshua Scodel, "humillante e ingeniosa en su novedosa inversión de la tradición".


Era la última sátira de Marston. La última ironía.

El hombre que había llenado los teatros londinenses, que había enfrentado a Jonson, que había influido en Shakespeare, que había ido a prisión por sus palabras, que había sido quemado en efigie por la Iglesia, elegía al final ser olvidado.


¿Por humildad cristiana? ¿Por arrepentimiento de su vida anterior? ¿Por una última burla a la vanidad humana?


Quizá las tres cosas.

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