Nils Ferlin: El Poeta Melancólico de Suecia El hombre que convirtió la tristeza en canción
Hay poetas que escriben sobre la belleza. Otros sobre el amor. Nils Ferlin escribió sobre la vida tal como es: dura, melancólica, a veces cruel, pero también llena de pequeños momentos de humor y ternura. Era un poeta del pueblo, de las calles de Estocolmo, de los niños descalzos y los borrachos solitarios. Sus versos se convirtieron en canciones populares que los suecos cantaban en bares y cafés. Y aunque murió hace más de 60 años, su poesía sigue viva en el corazón de Suecia.
Karlstad: donde nació un poeta
Nils Johan Einar Ferlin nació el 11 de diciembre de 1898 en Karlstad, una ciudad en la provincia de Värmland, al oeste de Suecia. Era el final del siglo XIX, una Suecia que todavía era rural en gran parte, donde la industrialización apenas comenzaba a transformar la vida de la gente común.
Su padre trabajaba en Nya Wermlands-Tidningen, un periódico local. Era un trabajo respetable que proporcionaba a la familia una vida cómoda. Nils creció en un ambiente donde las palabras, las historias, las noticias del mundo eran parte de la conversación diaria. El periódico estaba en la sangre de la familia.
En 1908, cuando Nils tenía 10 años, la familia se mudó a Filipstad, un pueblo más pequeño en la misma provincia. Su padre decidió dar un paso audaz: abrir su propio periódico. Era un emprendimiento arriesgado, pero prometedor. La familia se instaló en una residencia cómoda. El futuro parecía brillante.
Pero entonces, en 1909, todo se derrumbó. El padre de Nils murió repentinamente. Nils tenía apenas 11 años.
La caída: de la comodidad a la pobreza
La muerte del padre cambió todo. Sin su sostén económico, la familia se hundió en la pobreza. Tuvieron que abandonar su cómoda residencia y mudarse a una vivienda mucho más humilde en el distrito industrial de Filipstad. Era un barrio de trabajadores, de humo de fábricas, de familias que luchaban por sobrevivir día a día.
Para Nils, ese cambio fue traumático. Pasó de la seguridad de la clase media a la precariedad de los pobres. Vio de cerca el sufrimiento, la desesperación, la dureza de la vida obrera. Esas experiencias marcarían profundamente su poesía.
A pesar de las dificultades económicas, su madre se esforzó para que Nils pudiera terminar su educación. Fue un sacrificio enorme. Nils se graduó a los 16 años en 1914, con la Primera Guerra Mundial estallando en Europa.
Pero después de graduarse, Nils no sabía qué hacer con su vida. Probó diversos trabajos: cortaba hielo en el lago durante el invierno, trabajó en una librería en Filipstad. Eran empleos cortos, inestables. Nils estaba perdido, buscando su lugar en el mundo.
Los años de vagabundeo: marinero y actor
En 1915, con 17 años, Nils viajó a Estocolmo, la capital. Su tío le consiguió un puesto en un barco con un programa de formación para marineros. Nils descubrió que tenía talento para la vida marina. Obtuvo buenas notas y trabajó en barcos durante varios años, navegando por el Báltico y más allá.
Pero la vida en el mar resultó ser demasiado dura para él. El trabajo era brutal, las condiciones difíciles. Finalmente, Nils decidió dejar la vida de marinero para siempre.
Regresó a tierra firme buscando otra vocación. Y la encontró en el teatro.
En 1920, Nils se inscribió en la escuela de actuación de Elin Svensson en Estocolmo. Debutó como actor a los 17 años en una producción de Salomé de Oscar Wilde. Era un papel menor, pero Nils descubrió que le gustaba el escenario, la libertad de convertirse en otra persona, de vivir otras vidas.
Durante la década de 1920, Nils trabajó con una compañía de teatro itinerante, viajando por Suecia representando obras en pueblos y ciudades. En 1922 regresó a Filipstad, donde organizó revistas teatrales. También comenzó a escribir textos para canciones ligeras, melodías populares que la gente tarareaba.
La vida teatral era emocionante pero inestable. Las giras eran largas, el dinero escaso. Pero Nils estaba encontrando su voz artística.
El poeta nace: 1929
A finales de la década de 1920, Nils empezó a escribir poesía en serio. No era poesía académica, pulida, intelectual. Era poesía cruda, directa, honesta. Hablaba de la vida en las calles de Estocolmo, de los pobres, de los borrachos, de los niños descalzos, de la soledad, de la muerte.
En 1930 publicó su primer libro de poesía: En döddansares visor (Canciones de un bailarín de la muerte). El título era oscuro, melancólico, pero perfectamente apropiado. Los poemas eran canciones para los marginados, para los que bailaban al borde de la muerte.
El libro fue un éxito inesperado. Los suecos se identificaron con esos versos melancólicos pero llenos de verdad. Ferlin no embellecía la vida. La mostraba tal como era: difícil, a veces sin sentido, pero también llena de pequeños momentos de belleza y humor.
Uno de los poemas más famosos de ese primer libro fue "En valsmelodi" (Una melodía de vals), que era paradójicamente un ataque a la industria musical. El poema criticaba cómo la música comercial vaciaba de sentido las emociones verdaderas. Fue musicalizado y se convirtió en una canción popular. La ironía no se perdió en nadie.
La vida bohemia: café, cigarrillos y alcohol
Durante las décadas de 1930 y 1940, Nils vivió la vida típica del artista bohemio en Estocolmo. Sus amigos eran otros poetas, escritores, artistas. Frecuentaban cafés, bares, lugares donde la conversación fluía junto con el alcohol.
La dieta de Nils consistía principalmente en café, cigarrillos y bebidas alcohólicas. Bebía mucho, especialmente durante períodos difíciles. También sufría de depresión y reumatismo. Su salud era frágil, pero su producción poética era prolífica.
Uno de sus mejores amigos fue Gunnar Ekelöf, otro poeta que más tarde se convertiría en uno de los más reconocidos de Suecia internacionalmente. Ferlin y Ekelöf compartían la melancolía, el amor por las palabras, y también los demonios personales.
Ferlin publicó varios libros durante estos años:
- Barfotabarn (Niños descalzos) en 1933
- Goggles en 1938
- Med många kulörta lyktor (Con muchos faroles de colores) en 1944
Cada libro consolidaba su reputación. Ferlin vendió más de 300,000 volúmenes de poesía durante su vida, una cifra extraordinaria para un poeta. Era amado por el pueblo sueco, que veía en sus versos un reflejo de sus propias vidas y luchas.
El centro de Estocolmo: su musa
Gran parte del atractivo duradero de Ferlin se debe a su vívida representación del centro de Estocolmo antes de la renovación urbana de mediados del siglo XX. Escribía sobre el barrio de Klara, con sus calles estrechas, sus bares, sus prostitutas, sus vagabundos, sus trabajadores.
Era un Estocolmo que estaba desapareciendo, siendo demolido para dar paso a la modernidad. Pero Ferlin lo capturó en sus poemas con tanto detalle, tanto amor melancólico, que ese mundo perdido sigue vivo en sus versos.
Escribía sobre las personas comunes: el borracho solitario, la prostituta con corazón de oro, el niño pobre que sueña con una vida mejor. Eran los personajes que la sociedad respetable ignoraba, pero que Ferlin veía con compasión y humanidad.
Sus poemas se asociaron con la cultura popular que florecía en ese momento en Estocolmo. Varios compositores, como Svea Nordblad Welander, musicalizaron sus versos. Las canciones se tocaban en cafés y bares, en radios, en reuniones familiares. Ferlin se convirtió en la voz poética del pueblo sueco.
Henny: el ángel que lo salvó
Durante décadas, la vida de Nils fue caótica, marcada por el alcohol, la depresión, la inestabilidad. Pero en 1945, cuando tenía 47 años, conoció a Henny Lönnqvist.
Henny fue el ángel que lo salvó. Se casaron, y por primera vez en su vida adulta, Nils encontró estabilidad y felicidad. Henny lo cuidaba, lo apoyaba, lo amaba. Con ella, Nils encontró paz.
Los años con Henny fueron sus años más felices y también algunos de sus más productivos:
- Kejsarens papegoja (El loro del emperador) en 1951
- Från mitt ekorrhjul (De mi rueda de ardilla) en 1957
"De mi rueda de ardilla" es un título que refleja perfectamente la sensación de Ferlin de estar atrapado en un ciclo interminable, corriendo sin llegar a ninguna parte. Pero con Henny, al menos tenía compañía en esa rueda.
La melancolía con humor
Aunque la poesía de Ferlin es profundamente melancólica, no carece de humor. Hay ironía, sarcasmo, momentos de ternura inesperada. Ferlin entendía que la vida era trágica, pero también absurda. Y en esa absurdidad había espacio para la risa.
Un ejemplo perfecto es su poema más famoso sobre la muerte, "Inte ens en liten fågel grå" (Ni siquiera un pajarito gris), que está grabado en su lápida:
Ni siquiera un pajarito gris que canta en la ramita verde está en el otro lado y creo que eso probablemente podría ser triste.
Es un poema sobre la nada después de la muerte. No hay paraíso, no hay pájaros cantando, no hay nada. Pero la forma en que lo dice, con esa melancolía suave y ese "probablemente podría ser triste", tiene un humor sutil. Es triste, sí. Pero también es profundamente humano y extrañamente reconfortante.
El poema continúa reflexionando sobre las estrellas que caen cuando alguien muere, sobre los perros que aúllan, sobre las viudas que gritan y los niños que lloran por pan. Es oscuro, pero honesto. Y en esa honestidad hay belleza.
Los últimos años: 1957-1961
Después de publicar Från mitt ekorrhjul en 1957, la salud de Ferlin comenzó a deteriorarse seriamente. El alcohol, los cigarrillos, el reumatismo, las décadas de vida dura estaban cobrando su precio.
Durante sus últimos años, vivió tranquilamente con Henny. Ya no era el poeta bohemio de los cafés de Estocolmo. Era un hombre mayor, cansado, pero en paz.
El 21 de octubre de 1961, Nils Ferlin murió en Uppsala, Suecia. Tenía 62 años.
Fue enterrado con su poema "Ni siquiera un pajarito gris" grabado en la lápida. Un último acto de melancolía poética.
El legado: estatuas y canciones
Después de su muerte, el legado de Ferlin solo creció. Suecia le rindió homenaje erigiendo varias estatuas:
- Una en Filipstad, mostrándolo sentado en un banco del parque, como un poeta que observa la vida pasar
- Una en la plaza de la ciudad de Karlstad, de pie sobre una mesa, como si estuviera recitando en un café
- Una cerca de Klara kyrka en Estocolmo, encendiendo un cigarrillo, capturando perfectamente su imagen de poeta bohemio
Estas estatuas no son monumentos solemnes. Son representaciones íntimas, humanas, del hombre que fue. Puedes sentarte junto a él en ese banco. Puedes imaginarlo recitando desde esa mesa. Puedes verlo encender ese cigarrillo.
Sus poemas han sido traducidos al inglés por varios traductores: Martin S. Allwood, Fred Lane, Thord Fredenholm, Roger Hinchliffe. Aunque la poesía siempre pierde algo en la traducción, el espíritu de Ferlin trasciende el idioma.
Y lo más importante: sus canciones siguen cantándose. Las melodías que se compusieron sobre sus poemas siguen tocándose en Suecia. Son parte del patrimonio cultural del país.
Contexto histórico: la Suecia de Ferlin
Nils Ferlin vivió en una época de transformación radical en Suecia. Nació en 1898, en la Suecia rural del siglo XIX. Murió en 1961, en una Suecia moderna, industrializada, en camino a convertirse en el estado de bienestar que conocemos hoy.
Vivió la Primera Guerra Mundial (aunque Suecia se mantuvo neutral), la Gran Depresión de los años 30, la Segunda Guerra Mundial (nuevamente neutral pero afectada), y la posguerra.
Durante su vida, vio cómo Estocolmo se transformaba de una ciudad con barrios antiguos y pintorescos a una metrópoli moderna con renovación urbana agresiva. El barrio de Klara, que tanto amaba y sobre el que tanto escribió, fue demolido en gran parte en los años 50 y 60. Sus poemas se convirtieron en documentos históricos de un mundo perdido.
También vivió la emergencia del movimiento obrero sueco, la lucha por los derechos laborales, la construcción del estado de bienestar. Ferlin escribía sobre los pobres, los trabajadores, los marginados. Su poesía era, sin pretenderlo, política. Daba voz a los sin voz.
Como poeta, se mantuvo independiente de los movimientos literarios formales. No era modernista ni tradicionalista. Era simplemente Ferlin: honesto, melancólico, humano.
Contribuciones a la literatura sueca
Las contribuciones de Nils Ferlin a la literatura sueca son significativas:
Poesía accesible: Ferlin demostró que la poesía no tenía que ser académica o elitista para ser valiosa. Su poesía era accesible para el pueblo común, pero sin perder profundidad o calidad artística.
Voz de los marginados: Dio voz a los pobres, los borrachos, las prostitutas, los niños descalzos. Personajes que la literatura "seria" ignoraba.
Melancolía nórdica: Capturó perfectamente la melancolía nórdica, esa mezcla de tristeza, aceptación y humor que caracteriza la mentalidad escandinava.
Poesía como canción: Sus poemas fueron musicalizados y se convirtieron en parte de la cultura popular sueca. Borró la línea entre alta cultura y cultura popular.
Documentación histórica: Sus poemas sobre el centro de Estocolmo antes de la renovación urbana se convirtieron en documentos históricos invaluables de un mundo perdido.
Honestidad brutal: No embellecía la vida. La mostraba tal como era: dura, a veces cruel, pero también llena de momentos de ternura.
Legado e impacto cultural
El impacto de Nils Ferlin en la cultura sueca es profundo:
Influencia en poetas posteriores: Inspiró a generaciones de poetas suecos que buscaban una voz más auténtica y menos académica.
Presencia en el espacio público: Las tres estatuas erigidas en su honor no son monumentos formales. Son parte de la vida diaria de las ciudades donde están. La gente se sienta junto a él, se toma fotos con él. Es un poeta del pueblo, literalmente.
Canciones eternas: Las canciones basadas en sus poemas siguen cantándose. Forman parte del cancionero sueco.
Inspiración para la música popular: Bandas y cantantes suecos contemporáneos siguen citando a Ferlin como influencia. Su capacidad de mezclar melancolía con humor resuena en la música indie sueca.
Símbolo de Estocolmo: Se ha convertido en un símbolo del viejo Estocolmo, del barrio de Klara, de un mundo que ya no existe pero que vive en la memoria colectiva.
Poeta del pueblo: A diferencia de muchos poetas que son admirados pero no leídos, Ferlin sigue siendo leído y amado por los suecos comunes. No es un poeta de academia. Es un poeta de la vida.
Una voz que no se apaga
Más de 60 años después de su muerte, Nils Ferlin sigue presente en Suecia. Sus poemas se enseñan en las escuelas. Sus estatuas son lugares de encuentro. Sus canciones suenan en las radios.
¿Por qué perdura? Porque habló verdades universales en un lenguaje sencillo. Porque no tuvo miedo de ser melancólico en una época que exigía optimismo. Porque vio belleza en los lugares más oscuros. Porque entendió que la vida es triste, sí, pero también absurda y, a veces, graciosamente hermosa.
Nils Ferlin fue el poeta de los niños descalzos, de los borrachos solitarios, de las viudas que gritan, de los pájaros que no están en el otro lado. Fue el poeta de todos nosotros.
Premios y reconocimientos
Aunque Ferlin no recibió grandes premios literarios formales durante su vida (era visto por la academia como demasiado popular, demasiado accesible), su reconocimiento llegó de otras formas:
Reconocimientos póstumos:
- Tres estatuas erigidas en su honor en Filipstad, Karlstad y Estocolmo
- Su poema en su lápida se ha convertido en uno de los más citados de Suecia
- Calles nombradas en su honor en varias ciudades suecas
- Homenajes constantes de músicos y poetas contemporáneos
Éxito comercial:
- Más de 300,000 volúmenes vendidos durante su vida (cifra extraordinaria para poesía)
- Sus libros siguen reimprimiéndose y vendiéndose
Influencia cultural:
- Considerado uno de los poetas más queridos de Suecia
- Sus poemas son parte del currículo escolar sueco
- Referente constante en la cultura popular sueca
Bibliografía completa
Colecciones de poesía:
-
En döddansares visor (Canciones de un bailarín de la muerte) - 1930
- Su debut poético, estableció su voz melancólica
- Incluye "En valsmelodi"
-
Barfotabarn (Niños descalzos) - 1933
- Poemas sobre la pobreza y la infancia difícil
-
Lars och Lisa i Stockholm (Lars y Lisa en Estocolmo) - 1937
- Poemas sobre la vida en Estocolmo
-
Goggles - 1938
- Título en inglés, colección ecléctica
-
Med många kulörta lyktor (Con muchos faroles de colores) - 1944
- Publicado durante la Segunda Guerra Mundial
-
Kejsarens papegoja (El loro del emperador) - 1951
- De sus años con Henny
-
Från mitt ekorrhjul (De mi rueda de ardilla) - 1957
- Su última colección publicada en vida
Poemas más famosos:
- "Inte ens en liten fågel grå" (Ni siquiera un pajarito gris) - El más famoso, grabado en su tumba
- "En valsmelodi" (Una melodía de vals) - Se convirtió en canción popular
- "Du har tappat ditt ord" (Has perdido tu palabra) - Sobre un niño descalzo
- Múltiples poemas musicalizados que se convirtieron en canciones populares
Traducciones y recursos
Traducciones al inglés:
- Martin S. Allwood - Scandinavian Songs and Ballads (1950)
- Fred Lane - Álbum Swedish Songs (1974)
- Thord Fredenholm - With Plenty Of Colored Lanterns (1986)
- Roger Hinchliffe - CD Swedes On Love (1991)
Traducciones a otros idiomas:
- Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas europeos, aunque con menor difusión que en sueco
Recursos recomendados:
- Las estatuas de Ferlin en Filipstad, Karlstad y Estocolmo
- Su tumba en Uppsala con el poema grabado
- Grabaciones de canciones basadas en sus poemas
- Documentales sobre su vida (disponibles en sueco)
Estudios sobre Ferlin:
- A History of Swedish Literature de Ingemar Algulin (1989) - incluye sección sobre Ferlin
- Diversos estudios académicos en sueco sobre su obra
- Artículos sobre su impacto en la cultura popular sueca
Nils Ferlin fue el poeta que cantó las canciones de la muerte con humor, que vio a los niños descalzos con compasión, que transformó la melancolía en belleza. No hay pájaros grises en el otro lado, decía. Quizás no. Pero sus palabras siguen cantando en este lado, en las calles de Estocolmo, en los corazones de los suecos, en la memoria de todos los que alguna vez se sintieron solos, tristes o perdidos. Y eso, probablemente, es lo contrario de triste.









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