(#ARCANAPodcast) El Tarot de Marsella: Guardián de la Pureza Original
Entre todas las versiones del Tarot que han florecido a través de los siglos, el Tarot de Marsella se destaca por haber preservado con mayor fidelidad la estructura original. El más antiguo que se conserva es el Gringonnier, fechado alrededor del año 1500, conocido también como el Tarot de Carlos VI, que reposa incompleto en la Biblioteca Nacional de París. Contemporáneo de este es el Tarot Visconti Sforza (Benages, s.f.).
Ya en el siglo XVII aparecen los primeros diseños del Tarot de Marsella tal como lo conocemos, aunque algunos estudiosos sugieren referencias aún más antiguas. La mayor parte de Tarots antiguos incluyen iconografías e imágenes que nos llevan a la Edad Media. Los ropajes, el simbolismo y algunos detalles nos conducen a esa época (Benages, s.f.). Este mazo se convirtió en el depositario más puro de la tradición, la versión menos contaminada por las vanidades y teorías personales de los ocultistas posteriores.
El Tarot es un juego de 78 cartas compuesto de tres grupos bien diferenciados. Por una parte tenemos los 22 Arcanos Mayores, láminas donde aparecen, en la mayor parte de ellos, personajes que realizan acciones. El segundo grupo de cartas se corresponde con 40 cartas, divididas en cuatro palos (Espadas, Copas, Bastos y Oros) donde figuran objetos. Los Arcanos Menores se encuentran íntimamente relacionados con los Mayores dado que existe una conexión referida a la numerología, y representan estados mentales (espadas), emocionales (copas), creativos y sexuales (bastos) y corporales (oros). Paralelamente se encuentran asociados a los cuatro elementos: Aire (espadas), agua (copas), fuego (bastos) y tierra (oros). Finalmente tenemos 16 cartas denominadas Figuras u Honores en las que aparecen Pajes, Reinas, Reyes y Caballeros junto a objetos relacionados con cada palo de los Arcanos Menores (Benages, s.f.).









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