(ARCANA PODCAST) Court de Gébelin y Sus Herederos en Historia del Tarot
La Gran Confusión:
En 1781 ocurrió algo que cambiaría para siempre la percepción del Tarot. El pastor protestante y francmasón Antoine Court de Gébelin (1728-1784) publicó el octavo volumen de su enciclopedia Monde Primitif, donde por primera vez atribuyó al Tarot características esotéricas profundas (Jodorowsky & Costa, 2004, pp. 19-20). Declaró que estas cartas provenían de Egipto, que eran "jeroglíficos pertenecientes al Libro de Thot, salvados de las ruinas de un templo milenario".
Court de Gébelin expuso la teoría de que los orígenes del Tarot había que buscarlos en Egipto; teoría que obtuvo una gran aceptación y aún hoy mantiene seguidores de esa creencia. Realmente no existe prueba alguna de esa afirmación, incluso podríamos decir que carece de verdadero rigor histórico dado que los llamados Tarots Egipcios comenzaron a publicarse en el siglo XIX y no existe, en Egipto, ninguna prueba fehaciente de que el Tarot tuviera sus orígenes en ese país. Ni siquiera puede afirmarse con rotundidad que fuese en Alejandría donde aparecieron las primeras cartas (Benages, s.f.).
Pero aquí comienza la tragedia: Court de Gébelin nunca observó verdaderamente las cartas. El Tarot es un lenguaje óptico que exige ser visto en toda la extensión de sus detalles, y él tomó sus fantasías por realidades. Publicó una mala copia del Tarot de Marsella donde eliminó multitudes de detalles sagrados. Agregó una pata a la mesa del Mago. Puso un cero a Le Mat y lo bautizó "El Loco" con significación negativa. Bautizó al Arcano XIII, originalmente sin nombre, como "La Muerte". Transformó los títulos sagrados: el Papa y la Papisa se convirtieron en Grand-Prêtre y Grande-Prêtresse; El Enamorado devino "El Matrimonio"; La Estrella, "La Canícula". Incluso puso a El Colgado de pie, llamándolo "La Prudencia" (Jodorowsky & Costa, 2004).
Court de Gébelin, en el volumen 8 de su Mundo primitivo, dio el grabado de las veintidós claves y de los cuatro ases del Tarot, y demostró la perfecta analogía con todos los símbolos de la más remota antigüedad. Intentó dar explicaciones pero se desvió, naturalmente, al tomar como punto de partida interpretaciones que no provenían del estudio directo de las imágenes (Lévi, 1855/s.f.).
De esta manera, pretendiendo "corregir los errores" del original, Court de Gébelin inició una tradición de delirio. A partir de ese momento, los ocultistas comenzaron a despreciar el Tarot de Marsella auténtico, considerando la copia de Gébelin y sus explicaciones egipcias como la verdadera sabiduría esotérica.









Comentarios
Publicar un comentario