(BIOGRAFIAS) El comandante que nos sumergió en las profundidades del océano, JACQUES-YVES COUSTEAU
El hombre que hizo visible lo invisible
Jacques-Yves Cousteau fue un oficial naval francés y un explorador, investigador, oceanógrafo, inventor y director de documentales que estudió el mar y sus habitantes. Desarrolló el Aqua-Lung ("pulmón acuático") junto con Émile Gagnan, fue pionero en la conservación marina y miembro de la Academia de Ciencias de Francia y de la National Geographic Society.
A bordo del barco Calypso, su capitán Jacques Cousteau exploró gran parte de la vasta superficie de los océanos de nuestro planeta. Lo hizo para estudiar las diferentes formas de vida que habitan en las profundidades, pero también para mostrarle al mundo, con sus documentales y libros, los secretos que esconde el mundo submarino.
Describió su investigación del mundo submarino en una serie de libros, el primero siendo The Silent World: A Story of Undersea Discovery and Adventure, publicado en 1953. Cousteau también dirigió películas, como The Silent World (conjuntamente con Louis Malle), el documental adaptación de su libro, que ganó una Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes de 1956. Las películas y series documentales rodadas durante sus exploraciones a bordo de su buque Calypso han sido emitidas por televisión a través de su programa documental El mundo submarino de Cousteau, que durante años fue transmitido en todo el mundo, haciendo de Cousteau el más célebre de los divulgadores del mundo submarino. Fue, además, uno de los primeros activistas contra la contaminación del medio marino.
Infancia: cuando el agua se convierte en destino
Cousteau nació el 11 de junio de 1910, en Saint-André-de-Cubzac, Gironde, Francia, hijo de Daniel y Élisabeth Cousteau. Cuando tenía cuatro años, los médicos le aconsejaron practicar natación debido a su delicado estado de salud. Esta recomendación despertó en él una fascinación por el agua, y los mares y los océanos que perduraría a lo largo de toda su vida.
Entre 1920 y 1923, la familia vivió en los Estados Unidos, donde el joven Jacques-Yves descubrió la natación y la apnea en un ambiente lacustre en Vermont. A su regreso a Francia, descubrió el mar en Calanques, cerca de Marsella. En aquella época, Francia ya contaba con un célebre explorador marino y polar, Jean-Baptiste Charcot, que navegaba a bordo de su barco, el Pourquoi Pas?.
A esta pasión por el medio marino, se sumaría la de filmar todo aquello que ocurría a su alrededor. Con 13 años, su padre le regaló una sencilla cámara de vídeo de la que jamás se separó y que, sin saberlo en su adolescencia, sería la herramienta que lo alzaría a la fama mundial a mediados del siglo XX.
La carrera naval y el accidente que cambió todo
En 1930, después de completar sus estudios preparatorios en el Stanislas College de París, Jacques-Yves Cousteau ingresó en la Escuela Naval de Brest y se embarcó en el Jeanne d'Arc, un buque escuela de la Marina. Se convirtió en oficial de artillería en 1933. Con 20 años, Cousteau se alistó en la Academia Naval francesa, donde se graduó como oficial de artillería.
Tenía la intención de ser piloto en la Aéronautique Navale, pero en 1935 un accidente automovilístico le obligó a una convalecencia forzada en Toulon, en el que se rompió los dos brazos, truncando sus planes de convertirse en piloto. Esta convalecencia terminó en 1936 con una asignación en el acorazado Condorcet.
A pesar del accidente, lo que no cambió fue su pasión por el mar y por filmar aquello que ocurría cuando salía a bucear.
El descubrimiento del mundo submarino
Fue a bordo del Condorcet donde Cousteau conoció a Philippe Tailliez, quien le prestó las gafas subacuáticas Fernez, antecesoras de las actuales gafas de natación. Las utilizó en Mourillon y quedó impresionado por la belleza de la vida submarina que se desarrolla en el fondo rocoso y en la posidonia. Allí decide dedicar su vida a la exploración submarina.
En 1936, mientras buceaba en la costa mediterránea de Toulon, tomaría la decisión de embarcarse en la exploración de los océanos y mostrar al mundo los ecosistemas que componen estas grandes superficies de agua que ocupan gran parte de nuestro planeta. Sentía la necesidad de querer nadar con la misma libertad que los peces en las profundidades.
Vida familiar
El 12 de julio de 1937 se casó con Simone Melchior, su socia comercial, con quien tuvo dos hijos, Jean-Michel y Philippe. En 1991, un año después de la muerte por cáncer de su esposa Simone, se casó con Francine Triplet. Ya tenían una hija, Diane Cousteau y un hijo, Pierre-Yves Cousteau.
En 1992, y después de casarse por segunda vez tras la muerte de su esposa Simone, compañera desde el comienzo de sus aventuras y quien le ofreciera todo su apoyo, se vio envuelto en una batalla legal con su hijo Jean-Michael sobre el uso del apellido Cousteau. Como resultado, la corte le ordenó a Jean-Michael Cousteau no crear confusión entre sus negocios con fines de lucro y las labores sin fines de lucro de su padre. Esta disputa familiar quedó resuelta poco antes de la muerte de Jacques Cousteau.
Los Mosquemers: el trío de exploradores
En 1938, Tailliez conoció a Frédéric Dumas, y lo presentó a Cousteau. Desde entonces, los tres formaron un trío de amigos dedicados a la investigación submarina, trío que Tailliez bautizaría en 1975 con el apodo "Les Mousquemers", un juego de palabras entre "terre" y "mer" —"mousquetaires" se pronuncia en francés igual que "mousqueterre"—. Como los mosqueteros de Alejandro Dumas, los "Mosquemers" también eran cuatro, Léon Vêche aportó la logística.
En varias ocasiones, entre 1939 y 1942, ya utilizaron las aletas de buceo de Louis de Corlieu, la cámara de filmación submarina desarrollada por Hans Hass, la máscara de buceo con válvula de retención alimentada desde la superficie mediante un tubo de goma de Maurice Fernez, el regulador de presión "Le Prieur" y dos rebreathers que funcionaban con oxígeno puro.
La invención del Aqua-Lung: libertad bajo el agua
Los años de la Segunda Guerra Mundial fueron decisivos para la historia del buceo. Después del armisticio de 1940, la familia de Simone y Jacques-Yves Cousteau se refugió en Megève, trabando amistad con la familia Ichac. Jacques-Yves Cousteau y Marcel Ichac compartían el mismo deseo de revelar al gran público lugares desconocidos e inaccesibles: Cousteau el mundo submarino e Ichac las altas montañas.
En plena lucha clandestina contra la ocupación alemana, Cousteau inventó, en colaboración con el ingeniero Émile Gagnan, la escafandra autónoma, dispositivo que conjugaba dos inventos anteriores: el regulador o reductor de presión Rouquayrol-Denayrouse y la botella de aire comprimido del comandante Le Prieur. Este mecanismo, denominado Aqua-Lung (pulmón acuático), hizo posible el nacimiento del submarinismo como deporte. El invento estaba compuesto por una escafandra autónoma con aire comprimido que facilitaba la movilidad bajo el agua, liberando a los submarinistas del pesado traje de metal que se utilizaba en aquel entonces.
Los primeros documentales submarinos
Los dos vecinos se llevaron el primer premio ex-aequo del Congreso de Cine Documental de 1943, por la primera película submarina francesa: Par dix-huit mètres de fond (A diez brazos bajo el agua), realizada sin aparato de respiración el año anterior en las islas Embiez, en Var, con Philippe Tailliez y Frédéric Dumas, utilizando un estuche de cámara resistente a la presión de profundidad desarrollado por el ingeniero mecánico Léon Vèche, ingeniero de Artes y Medidas en la Escuela Naval. Estas aficiones le llevarían a realizar su primera película documental, que solo sería el inicio de más de un centenar de obras de un mundo todavía desconocido.
Con el fin de acercar el mundo submarino al espectador, Cousteau diseñó también una cámara destinada especialmente a las grabaciones submarinas, con la que empezó a trabajar en sus inmersiones oceánicas.
En 1943, realizaron la película Épaves (Pecios, 1945), en la que utilizaron dos de los primeros prototipos del Aqua-Lung. Estos prototipos fueron fabricados en Boulogne-Billancourt por la empresa Air Liquide, siguiendo instrucciones de Cousteau y Émile Gagnan.
Tras la película Pecios, Cousteau rodó Paisajes del silencio (1947), Tarjeta de inmersiones (1950), El mundo del silencio (1955) y El mundo sin sol (1964).
La marina francesa y la arqueología submarina
Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, la marina francesa decidió contar con Cousteau y sus conocimientos sobre buceo para llevar a cabo una misión acuática basada en la desactivación de minas.
En 1948, y junto a un equipo de expertos, emprendía una expedición en el mar Mediterráneo en busca de un barco romano que había naufragado en el siglo I a.C. Este hecho pasaría a la historia como la primera expedición de arqueología submarina, en la que se utilizaron los más sofisticados aparatos tecnológicos de la época.
Sin embargo, tan solo dos años más tarde, Jacques Cousteau decidía abandonar la marina para emprender sus propias expediciones en mares y océanos con la finalidad de acercar al mundo los secretos que albergan en el medio marino.
El Calypso: un barco legendario
Una vez retirado de la marina, Jacques Cousteau se encargaría de rehabilitar un antiguo dragaminas en el primer barco de la historia dedicado a la investigación oceanográfica. Nacía el Calypso, uno de los barcos más famosos de la historia. Durante el tiempo que estuvo en activo, este barco se convertiría en un icono de la investigación oceanográfica, al contar con la tecnología más innovadora de la época. Y es que el buque disponía de un laboratorio móvil, vehículos de propulsión y mini-submarinos así como equipos de filmación capaces de captar todo lo que ocurría en los océanos del mundo. Su barco fue, junto a sus cámaras, su mayor herramienta para acercar la diversidad marina y su complejidad al mundo.
Inventor de numerosos ingenios de exploración submarina, Cousteau, a bordo de su famosa nave Calypso, fue capaz de llevar a los hogares los misterios y las maravillas del mundo submarino, y fue uno de los pioneros en la defensa de las causas ecologistas.
El mundo del silencio: libro y película
En 1953, narra en su libro El mundo del silencio sus vivencias y viajes en alta mar. Esto marcaba el inicio de su trayectoria como divulgador científico del medio marino y lo convertiría, años más tarde, en un referente mundial.
Su primera misión fue el estudio de los corales en un archipiélago del mar Rojo. Cousteau también dirigió películas, como The Silent World (conjuntamente con Louis Malle), el documental adaptación de su libro, que ganó una Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes de 1956.
La televisión: llevando el océano a los hogares
Pero lo que realmente convertiría a Cousteau en una celebridad mundial fue su serie documental El mundo submarino de Jacques Cousteau, emitida desde 1968 a 1975. En los diferentes capítulos que la componían, el capitán exploraba los mares y océanos del planeta junto a su tripulación, una obra documental que aún hoy es toda una referencia.
Las películas y series documentales rodadas durante sus exploraciones a bordo de su buque Calypso han sido emitidas por televisión, y durante años fueron transmitidas en todo el mundo, haciendo de Cousteau el más célebre de los divulgadores del mundo submarino.
Sus expediciones y obras, tanto escritas como audiovisuales, conquistaron a millones de personas que se interesaron por la increíble y asombrosa vida de las profundidades oceánicas, en un momento en el que todo estaba por descubrir.
El programa Precontinente
Dirigió también el programa experimental de supervivencia en el fondo marino, denominado "Precontinente", en el que se utilizó tecnología punta, como habitáculos submarinos y cámaras de descompresión.
El final del viaje
Jacques-Yves Cousteau murió de un infarto el 25 de junio de 1997 en París, dos semanas después de haber cumplido 87 años. Está enterrado en el panteón familiar de Saint-André-de-Cubzac, su lugar de nacimiento. La ciudad le rindió homenaje llamando a la calle de su casa natal "rue du Commandant Cousteau", donde se colocó una placa conmemorativa.









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