(BIOGRAFIAS) EL PROFETA DEL FUEGO ETERNO, ZOROASTRO



El Visionario que Cambió la Historia de las Religiones

En algún momento entre los siglos XV y VI antes de Cristo, en las vastas estepas del antiguo Irán, nació un hombre destinado a revolucionar para siempre la forma en que la humanidad concibe lo divino. Su nombre era **Zaratustra**—Zoroastro para los griegos—, y su legado transformaría no solo a Persia, sino que dejaría una huella indeleble en el judaísmo, el cristianismo y el islam. Fue el primero en proclamar que existe un único Dios supremo, creador de todo. Fue el primero en hablar del cielo y el infierno, del juicio final, de ángeles y demonios. Fue el primero en presentar la vida humana como una batalla cósmica entre el bien y el mal.

Sin embargo, este profeta extraordinario permanece envuelto en misterio. No sabemos con certeza cuándo nació ni dónde exactamente. Sus propias palabras, preservadas en himnos sagrados llamados Gathas, son prácticamente lo único que tenemos de fuente directa. El resto es leyenda, tradición oral, interpretación. Pero lo que sí sabemos con certeza es que Zoroastro creó una de las religiones más influyentes de la historia, una que dio forma a la filosofía persa, inspiró a imperios y sembró semillas que germinarían en las tres grandes religiones abrahámicas.

El Enigma de sus Orígenes

Esta es quizá la pregunta más debatida sobre el profeta. Los académicos no se ponen de acuerdo. Algunos, basándose en evidencias lingüísticas y socioculturales, lo sitúan entre 1500 y 1000 a.C., contemporáneo de los himnos más antiguos del Rig Veda indio. Otros lo colocan entre los siglos VII y VI a.C., prácticamente contemporáneo de Ciro el Grande y Darío I, los grandes emperadores persas. Hay incluso quienes han especulado fechas tan remotas como el sexto milenio a.C.

La tradición zoroástrica más aceptada sugiere que vivió 258 años antes de Alejandro Magno, lo que lo situaría alrededor del 628-551 a.C. Esta fecha coincide con el ascenso del Imperio Persa y explicaría cómo su religión llegó a ser adoptada por los aqueménidas.

Su Lugar de Nacimiento

Tampoco hay consenso sobre dónde nació. Algunas fuentes apuntan a **Rayy** (cerca de la actual Teherán), otras a regiones de Afganistán o Kazajistán, otras a la Bactriana (actual norte de Afganistán y sur de Uzbekistán). Lo que parece claro es que provenía de la región oriental de la meseta iraní, una zona montañosa habitada por tribus nómadas o seminómadas dedicadas a la ganadería.

Su lengua materna era el **avéstico antiguo**, una lengua irania oriental estrechamente relacionada con el sánscrito védico. De hecho, los Gathas que compuso se parecen tanto en forma y métrica a los himnos más antiguos del Rig Veda que pueden entenderse mutuamente con cierto esfuerzo. Esto confirma el origen común indoiranio de ambas tradiciones.

Contexto Histórico: El Mundo Indoiranio

Para entender a Zoroastro debemos comprender el mundo en que nació. Entre el segundo y primer milenio a.C., pueblos de lengua irania —parientes cercanos de los indoarios que llevaron el sánscrito a India— se establecieron en la meseta iraní y Asia Central. Estos pueblos compartían una religión con los indios: adoraban a **devas** (dioses), practicaban sacrificios de animales (especialmente toros y caballos), consumían una bebida ritual alucinógena llamada **haoma** (equivalente al soma védico, probablemente efedra o alguna seta), y tenían una estructura social estratificada dominada por sacerdotes y guerreros.

El dios principal de estos iranios era **Mitra** (Mitra en India), dios del sol y los contratos. También veneraban a **Ahura** (Asura en sánscrito), término que originalmente significaba "señor" o "ser supremo". Curiosamente, en India los asuras se convirtieron con el tiempo en demonios, mientras que los devas siguieron siendo dioses. En Irán ocurrió exactamente lo contrario gracias a Zoroastro.

La religión era ritualista, centrada en sacrificios cruentos y el consumo ritual de haoma. Los sacerdotes, llamados **kavis** y **karapans**, controlaban estos rituales y con ellos a la sociedad. El mundo espiritual estaba poblado de múltiples divinidades sin jerarquía clara.

En este contexto nació Zoroastro, hijo de una familia de pequeña nobleza ganadera.

Infancia y Juventud

Según la tradición, Zoroastro nació en la familia **Spitama** (de *spit*, "brillante" o "blanco"). Su padre se llamaba **Pourushaspa** ("poseedor de caballos grises") y su madre **Dughdova** ("la ordeñadora"). Estos nombres reflejan una cultura pastoril. Tenía cuatro hermanos.

Las leyendas posteriores embellecieron su nacimiento con elementos milagrosos: dicen que nació riendo (único en el mundo, según Plinio el Viejo), que su gloria hizo brillar toda la casa, que sobrevivió a múltiples intentos de asesinato por parte de sacerdotes que temían las profecías sobre él. Pero todo esto es hagiografía posterior.

Lo que sabemos por los Gathas es que comenzó su formación sacerdotal muy joven, probablemente a los siete años. Se convirtió en sacerdote (*zaotar*) alrededor de los quince. Viajó, estudió con otros maestros, participó en ceremonias. Pero algo en él cuestionaba la religión establecida.

La Revelación: El Encuentro con Ahura Mazda

A los treinta años ocurrió el evento que cambiaría su vida y la historia. Durante un festival de primavera, Zoroastro fue al río Daiti para recoger agua para una ceremonia de haoma. Allí, en la orilla del río, tuvo una visión.

Ante él apareció un ser de luz brillante que se identificó como **Vohu Manah** ("Buen Pensamiento" o "Buena Mente"). Esta entidad lo condujo a la presencia de **Ahura Mazda** ("Señor Sabio"), acompañado de otras cinco figuras radiantes. Estos seis seres, junto con Ahura Mazda, constituían los **Amesha Spenta** ("Inmortales Benéficos"), emanaciones o aspectos del dios supremo:

1. **Vohu Manah** - Buen Pensamiento/Propósito
2. **Asha Vahishta** - Mejor Verdad/Rectitud
3. **Khshathra Vairya** - Reino/Dominio Deseable
4. **Spenta Armaiti** - Devoción Santa/Humildad
5. **Haurvatat** - Integridad/Plenitud
6. **Ameretat** - Inmortalidad

En esta y subsiguientes visiones, Ahura Mazda reveló a Zoroastro verdades fundamentales sobre la naturaleza del cosmos y la existencia humana. Le explicó que Él era el único creador increado, el principio supremo del universo. Que existían dos espíritus primordiales: **Spenta Mainyu** (Espíritu Santo/Benéfico) y **Angra Mainyu** (Espíritu Destructivo/Maligno), opuestos como la luz y la oscuridad, el orden (*asha*) y el caos (*druj*), la verdad y la mentira.

Le reveló que los humanos tienen libre albedrío para elegir entre el bien y el mal, que sus acciones tienen consecuencias eternas, que habrá un juicio tras la muerte cuando el alma cruce el Puente Chinvat, que al final de los tiempos llegará un salvador (*Saoshyant*) y habrá una resurrección universal donde el bien triunfará definitivamente sobre el mal.

Esta revelación transformó radicalmente a Zoroastro. Ahora tenía una misión: enseñar estas verdades a la humanidad.

Los Años de Lucha

Zoroastro comenzó a predicar con pasión. Pero su mensaje era revolucionario y amenazador para el orden establecido:

- **Rechazó el politeísmo**: Solo Ahura Mazda era digno de adoración suprema. Los antiguos **daeva** (devas), que antes eran dioses, ahora eran declarados demonios, sirvientes de Angra Mainyu.

- **Condenó los sacrificios de animales**: Consideraba que matar toros y caballos sagrados era una abominación. Los animales tenían alma y merecían respeto.

- **Denunció el abuso del haoma**: No prohibió totalmente su uso ritual, pero condenó el consumo excesivo y orgiástico que había degenerado en farras donde sacerdotes y nobles se embriagaban.

- **Atacó la estructura social**: Los kavis (príncipes) y karapans (sacerdotes) oprimían al pueblo común. Zoroastro defendía una sociedad más justa basada en el trabajo honesto, especialmente la agricultura y la ganadería.

- **Propuso nueva ética**: Resumida en tres principios: **buenos pensamientos, buenas palabras, buenas acciones** (*Humata, Hukhta, Hvarshta*).

Como era de esperarse, las autoridades religiosas lo persiguieron. Los sacerdotes vieron amenazados sus rituales, su poder, sus ingresos. Los príncipes temían el descontento social. Zoroastro fue encarcelado, hostigado, expulsado.

Durante diez años predicó con escaso éxito. Su único converso fue su primo **Maidhyoimanha**. Frustrado, alrededor de los cuarenta y dos años abandonó su tierra natal y comenzó a vagar.

El Triunfo: La Conversión del Rey Vishtaspa

Tras doce años de fracasos, Zoroastro llegó a las tierras del rey **Vishtaspa** (o Hystaspes), probablemente en la región de **Bactriana** (actual norte de Afganistán). Allí su suerte cambiaría.

El rey y su esposa **Hutaosa** (Hutausa) escucharon a Zoroastro debatir con los líderes religiosos locales. Según la tradición, lo que finalmente convenció a Vishtaspa fue que Zoroastro curó milagrosamente al caballo favorito del rey, que estaba paralizado.

Vishtaspa y Hutaosa se convirtieron al zoroastrismo y lo declararon religión oficial de su reino. Este fue el punto de inflexión. Con el respaldo real, la nueva fe comenzó a expandirse. Se construyeron templos del fuego. Se formó una comunidad de creyentes. Zoroastro pudo finalmente dedicarse a enseñar, escribir y establecer rituales.

Vida Personal y Familiar

Zoroastro se casó tres veces. Sus dos primeras esposas le dieron tres hijos—**Isat Vastra**, **Urvatat Nara** y **Hvare Chitra**—y tres hijas—**Freni**, **Thriti** y **Pouruchista**. Su tercera esposa, **Hvovi**, no tuvo hijos.

Una de sus hijas, Pouruchista, se casó con Jamaspa, uno de los primeros y más devotos discípulos de Zoroastro, quien ayudó a sistematizar y difundir las enseñanzas del profeta.

Zoroastro vivió el resto de sus días en la corte de Vishtaspa, enseñando, componiendo himnos, celebrando rituales del fuego, formando sacerdotes. Estableció una comunidad próspera de fieles.

Su Muerte

Según la tradición, Zoroastro murió a los 77 años y 40 días. Las circunstancias de su muerte son inciertas. Las fuentes pahlavis posteriores (textos zoroástricos en persa medio de los siglos IX-XII) afirman que fue asesinado durante una invasión del pueblo **Tuiryas** (posiblemente tribus nómadas túricas). Según estas fuentes, un sacerdote (*karapan*) de la antigua religión llamado **Bradres** lo mató mientras Zoroastro oraba ante el fuego sagrado.

Otras fuentes sugieren que murió pacíficamente. En cualquier caso, para cuando falleció, su religión estaba firmemente establecida y en expansión.


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