# MARÍA SABINA: LA SABIA DE LOS HONGOS SAGRADOS
María Sabina Magdalena García nació el 22 de julio de 1894 en Huautla de Jiménez, un pueblo mazateco en la sierra de Oaxaca. Sus padres fueron María Concepción y Crisanto Feliciano, campesinos humildes. Cuando María tenía apenas tres años, su padre murió. Ella, su hermana menor María Ana, y su madre se mudaron con los abuelos maternos, Manuel Cosme y María Estefanía, quienes cultivaban la tierra y criaban gusanos de seda.
La pobreza era extrema. María nunca aprendió a leer ni escribir, ni siquiera hablaba español: solo mazateco, su lengua materna. Desde niña trabajó en el campo, cuidando animales y ayudando en la siembra. Pero en su familia paterna había una herencia especial: varios ancestros habían sido chamanes, "chotá-a t chi-née" (hombres sabios) que conocían el poder de los hongos sagrados.
## El encuentro con los niños santos
Entre los cinco y siete años, María presenció su primera ceremonia con hongos. Un curandero los usó para intentar sanar a uno de sus tíos. Aunque esa vez no los consumió, la imagen de aquellos hongos quedó grabada en su memoria. Poco después, mientras cuidaba los animales de sus abuelos en el cerro, María encontró hongos similares. Por impulso, ella y su hermana Ana los comieron.
Rieron, lloraron, vieron visiones. Ahí comenzó todo. María descubrió intuitivamente que esos hongos —a los que llamaría "ndi-shi-to" (niños pequeños que brotan) o simplemente "niños santos"— tenían un poder curativo y visionario. Los veía como niños payasos que cantaban y bailaban, como pájaros que chupaban la enfermedad. Ese encuentro místico definiría su destino.
## Dos viudeces y el llamado
A los 14 años, según la costumbre, María fue entregada en matrimonio a Serapio Martínez. Tuvo su primer hijo a los 15. Serapio se unió a las fuerzas revolucionarias y al regresar, dos años después, tuvieron dos hijos más. Pero en 1914, con apenas 20 años, María quedó viuda.
Durante su segundo matrimonio con Marcial Carrera, quien supuestamente era brujo, María vivió años de violencia doméstica. Marcial la golpeaba, celoso de sus poderes chamánicos que crecían. Tuvo seis hijos con él, pero solo sobrevivió una hija, Aurora. Cuando Marcial la engañó con otra mujer, los hijos de la amante lo mataron a golpes. María quedó viuda por segunda vez.
Fue entonces cuando una prueba definitiva llegó: su hermana Ana enfermó gravemente. Todos los curanderos dijeron que moriría. María decidió realizar una ceremonia con los hongos sagrados. Ana sanó. La noticia corrió como pólvora: María Sabina tenía el don de curar con los niños santos.
## Las veladas: ceremonia y poesía
Las veladas de María Sabina eran ceremonias nocturnas donde ingería los hongos y entraba en trance. En ese estado alterado de conciencia, cantaba versos que llegaban por inspiración divina. No eran simples palabras: eran poemas visionarios, encantamientos sagrados que conectaban con "el mundo donde se sabe todo".
"Soy mujer que llora / Soy mujer que habla / Soy mujer que da la vida / Soy mujer espíritu", cantaba. Sus versos hablaban de volar al cielo, de entrar y salir del reino de la muerte, de ser luna, estrella, constelación. Durante las veladas, María "leía" en las visiones qué enfermaba a sus pacientes: problemas físicos, emocionales, conflictos familiares, adicciones.
Trabajaba con tres tipos de hongos principalmente: el pajarito, el San Isidro y el derrumbe. Los llamaba con ternura, como a hijos. Para los mazatecos, estos hongos eran "teonanácatl" en náhuatl: carne de dios.
## La llegada de Gordon Wasson
En 1955, el banquero estadounidense Robert Gordon Wasson y su esposa rusa Valentina Pavlovna llegaron a Huautla. Llevaban años estudiando el uso ritual de hongos en diferentes culturas. Habían leído reportes coloniales sobre hongos sagrados en México y querían saber si esa tradición seguía viva.
Tras negociaciones, María aceptó realizar una velada con ellos. Durante varios días, Wasson grabó sus cantos en cintas magnetofónicas, tomó fotografías con luces estroboscópicas y recolectó muestras de hongos. El 13 de mayo de 1957, la revista Life publicó un extenso artículo ilustrado titulado "En busca del hongo mágico". Aunque Wasson cambió su nombre a "Eva Méndez" para protegerla, pronto todos supieron quién era.
El artículo causó sensación. En 1968, Wasson publicó el libro *El hongo maravilloso: Teonanácatl. Micolatría en Mesoamérica*. María Sabina, sin saberlo, se había convertido en celebridad internacional justo en el apogeo del movimiento hippie.
## La invasión y el arrepentimiento
Lo que vino después fue un tsunami. Huautla se llenó de extranjeros: investigadores, antropólogos, poetas, músicos y miles de hippies buscando experiencias psicodélicas. Dicen que John Lennon, Bob Dylan, Jim Morrison, Walt Disney, Aldous Huxley y Albert Hoffman (el creador del LSD) peregrinaron hasta su casa.
Pero muchos visitantes no respetaban lo sagrado. Consumían los hongos como droga recreativa, sin comprender su significado ceremonial. María se sentía invadida, cansada de responder las mismas preguntas durante treinta años.
La comunidad mazateca la acusó de traicionar sus tradiciones, de lucrar con su cultura. La policía federal la arrestó dos veces bajo acusación de narcotráfico. Solo la intervención de antropólogos internacionales ante el presidente de México logró su liberación. Le robaron, le quemaron su casa.
Wasson le mostró un disco con grabaciones de sus cantos. María se enfureció: "Nunca te di permiso para robar mi canto", le dijo. Lloró durante días. Creía que al compartir sus conocimientos con extranjeros, los hongos habían perdido su poder sagrado. "Antes de que Wasson llegara, los hongos no se tomaban a la ligera. Ahora son un juego", lamentaba.
## El silencio final
A pesar de su fama internacional, María Sabina nunca cobró por sus servicios. Solo aceptaba lo que los pacientes quisieran darle: comida, un poco de dinero. Vivió y murió en extrema pobreza.
En sus últimos meses, en 1984, un reportero la visitó. La encontró "muy pequeñita, cansada, impaciente". Iba y venía por la habitación, agotada de curiosos impertinentes. María creía que se había quedado con todas las enfermedades que curó, que ése era el precio de su don.
El 23 de noviembre de 1985, a los 91 años, María Sabina murió de cirrosis y tromboembolismo pulmonar. Su epitafio dice: "Aquí reposan los restos de una mujer mazateca que con su sabiduría fue admirada por propios y extraños".
## El legado que no se apaga
Hoy, su bisnieto Berna continúa la tradición chamánica con hongos sagrados y organiza cada año un festival en Huautla para honrar su memoria. La casa donde vivió es un pequeño museo que exhibe sus huipiles y fotografías.
María Sabina ha sido reconocida como poeta visionaria. Homero Aridjis la llamó "la más grande poeta visionaria de América Latina en el siglo XX". El grupo de rock mexicano Santa Sabina lleva su nombre. El Tri le dedicó la canción "María Sabina". Natalia Lafourcade la referencia en "María la Curandera". Un patio del Museo Nacional de Culturas Populares lleva su nombre.
Su historia está llena de contradicciones: dio a conocer un saber milenario pero se arrepintió de haberlo hecho; fue admirada internacionalmente pero murió en pobreza; sanó a miles pero sintió que perdió su poder; no sabía leer pero creó poesía sublime.
Gracias a ella, hoy se investigan las propiedades medicinales de la psilocibina para tratar depresión y adicciones. Su generosidad —aunque forzada— permitió que Occidente conociera una tradición ancestral. Vivió en múltiples realidades, enfrentó la cruda pobreza terrenal y, como ella misma cantaba: "Puedo entrar y salir del reino de la muerte".
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## Premios y Reconocimientos
- **Reconocimiento póstumo** - Casa museo en Huautla de Jiménez
- **Legado literario** - Considerada la poeta visionaria más importante de América Latina del siglo XX por Homero Aridjis
- **Museo Nacional de Culturas Populares** - Un patio lleva su nombre
- **Influencia musical** - Bandas como Santa Sabina, El Tri, Deep Forest y Héroes del Silencio le rinden homenaje
- **Legado científico** - Sus conocimientos permitieron el estudio moderno de la psilocibina con fines medicinales
- **Festival anual** - Su bisnieto Berna organiza celebraciones en su honor en Huautla
## Bibliografía Principal
- **Estrada, Álvaro.** *Vida de María Sabina, la sabia de los hongos* (1977)
- **Wasson, R. Gordon.** *El hongo maravilloso: Teonanácatl. Micolatría en Mesoamérica* (1968)
- **Wasson, R. Gordon.** "Seeking the Magic Mushroom", revista *Life* (1957)
- **Estrada, Álvaro.** *María Sabina: Her Life and Chants* (1981)
- **Rothenberg, Jerome (ed.).** *María Sabina: Selections* (2003)
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