Alfred Adler: El Rebelde que Desafió a Freud El Hombre que Nos Enseñó a Mirar Hacia Adelante
Viena, Austria, 7 de febrero de 1870 – Aberdeen, Escocia, 28 de mayo de 1937
¿Alguna vez has sentido que no eres suficiente? ¿Que todos los demás tienen algo que tú no tienes? ¿Que necesitas demostrar tu valía constantemente?
Si es así, estás experimentando lo que Alfred Adler llamó el "complejo de inferioridad". Y según Adler, eso no solo es normal: es universal. Todos comenzamos la vida sintiéndonos pequeños, débiles, inferiores. La pregunta no es si sentirás inferioridad, sino qué harás con ese sentimiento.
Puedes dejarte aplastar por él. O puedes usarlo como combustible para crecer, mejorar, contribuir a la sociedad.
Esta elección, según Adler, define quién eres.
Alfred Adler (1870-1937) fue uno de los tres gigantes fundadores de la psicología profunda, junto con Sigmund Freud y Carl Jung. Pero mientras Freud miraba hacia el pasado (tus traumas infantiles determinan tu presente) y Jung miraba hacia el inconsciente colectivo (los arquetipos milenarios te guían), Adler miraba hacia el futuro.
Para Adler, no importa tanto de dónde vienes sino hacia dónde vas. No estás determinado por tu pasado sino por tus metas futuras, incluso si son inconscientes. Tienes libertad para elegir cómo interpretar tus experiencias y qué significado les das.
Esta idea —que el significado es algo que creamos, no que descubrimos— fue revolucionaria. Y le costó su amistad con Freud.
Esta es la historia de Alfred Adler: el niño enfermizo que se convirtió en médico, el discípulo rebelde que desafió al maestro, el teórico optimista en una era de pesimismo, el primer psiquiatra infantil, el socialista que creía en la cooperación humana, el judío que murió en el exilio.
Es la historia de un hombre que nos enseñó que la inferioridad no es una maldición sino una oportunidad.
Los Primeros Años: El Niño Enfermizo de Viena (1870-1888)
Alfred Adler nació el 7 de febrero de 1870 en Rudolfsheim, un suburbio de Viena, en el Imperio Austrohúngaro. Era el segundo de seis hermanos en una familia judía de clase media.
Su padre, Leopold Adler, era comerciante de granos, un hombre trabajador que luchaba por mantener a su familia numerosa. Su madre, Pauline, se dedicaba al hogar. Era una familia típica de la burguesía judía vienesa: no rica pero estable, valorando la educación y el ascenso social.
Pero Alfred no tuvo una infancia fácil. Desde muy pequeño estuvo enfermo. Sufría de raquitismo, una enfermedad causada por deficiencia de vitamina D que debilita los huesos. Esto lo hacía frágil, torpe, incapaz de participar en los juegos físicos de otros niños.
A los cinco años, Alfred casi muere de neumonía. Escuchó al médico decirle a su padre que el caso era desesperado, que no había nada que hacer. Pero sobrevivió.
Esta experiencia lo marcó profundamente. Años después, Adler recordaría: "Fue entonces cuando decidí convertirme en médico. Quería vencer a la muerte."
Piensa en la ironía: el niño más débil decide dedicar su vida a sanar. La inferioridad física se convierte en motivación para la superioridad profesional. Este patrón —compensación de la debilidad— se convertiría en central para toda su teoría psicológica.
Alfred también tuvo problemas académicos tempranos. En la escuela primaria le fue tan mal en matemáticas que su maestro recomendó que abandonara la escuela y se convirtiera en zapatero. Su padre se negó.
Adler respondió con determinación característica. Estudió intensamente, practicó problemas hasta dominarlos, y eventualmente se convirtió en uno de los mejores estudiantes de matemáticas de su clase.
Nuevamente: inferioridad inicial, compensación mediante esfuerzo, logro final. El patrón se repetía.
Estos años formativos le enseñaron a Adler algo fundamental: somos lo que decidimos ser, no lo que el destino nos asigna. La biología puede darnos un punto de partida débil, pero la voluntad humana puede superarlo.
Universidad y Socialismo: Encontrando una Causa (1888-1895)
En 1888, a los 18 años, Alfred ingresó a la Universidad de Viena para estudiar medicina. Viena en esa época era una de las capitales culturales e intelectuales de Europa: música, arte, ciencia, filosofía, todo florecía allí.
Pero también era una ciudad de desigualdad extrema. Riqueza opulenta convivía con pobreza devastadora. La industrialización había creado una clase trabajadora masiva que vivía en condiciones miserables.
Durante sus años universitarios, Adler se vinculó con un grupo de estudiantes socialistas. Esto era común entre jóvenes judíos intelectuales de la época: el socialismo prometía igualdad, justicia, una sociedad mejor construida sobre cooperación en lugar de competencia brutal.
En este grupo, Alfred conoció a Raissa Timofeyewna Epstein, una intelectual y activista social rusa que estudiaba en Viena. Raissa era una socialista militante, apasionada por la justicia social, comprometida con cambiar el mundo.
Se enamoraron. Raissa tuvo un gran impacto en las ideas tempranas de Adler y, eventualmente, en su teoría de la personalidad. La idea de que los humanos son fundamentalmente seres sociales, que la cooperación es más natural que la competencia, que el "sentimiento de comunidad" es esencial para la salud mental: todas estas ideas reflejan la influencia del socialismo y de Raissa.
Se casaron en 1897. Tendrían cuatro hijos: Alexandra (quien se convertiría en psiquiatra y activista socialista), Kurt (también psiquiatra), Valentine (escritora y activista), y Cornelia "Nelly".
Médico y Oftalmólogo: Los Primeros Pasos Profesionales (1895-1902)
Adler se graduó en medicina en 1895, a los 25 años. Comenzó a trabajar como oftalmólogo en 1897, especializándose en enfermedades de los ojos.
¿Por qué oftalmología? Algunos biógrafos especulan que fue influenciado por sus propias debilidades físicas infantiles: quería entender y remediar las limitaciones del cuerpo.
Pero pronto Adler se interesó más en la medicina general e hizo prácticas como internista. Trabajó con pacientes pobres en los distritos trabajadores de Viena, viendo de primera mano las conexiones entre pobreza, estrés y enfermedad.
Comenzó a notar algo intrigante: algunos pacientes con el mismo diagnóstico físico respondían muy diferente al tratamiento. Algunos se recuperaban rápidamente; otros languidecían. Algunos parecían casi disfrutar de su enfermedad, usándola como excusa para evitar responsabilidades.
Las diferencias no eran físicas sino psicológicas. La actitud del paciente hacia su enfermedad importaba tanto como la enfermedad misma.
Esta observación lo llevó gradualmente hacia la psicología.
El Encuentro con Freud: Admiración y Tensión (1899-1911)
En 1899, Alfred Adler conoció a Sigmund Freud. Freud acababa de publicar "La interpretación de los sueños" (1900), su obra maestra que presentaba el psicoanálisis al mundo.
Adler leyó el libro y escribió una reseña defendiendo las ideas de Freud contra críticos hostiles. Freud, agradecido, invitó a Adler a unirse a su círculo.
En 1902, Freud formó la "Sociedad Psicológica de los Miércoles", un pequeño grupo que se reunía en su casa para discutir psicoanálisis. Adler fue uno de los miembros fundadores, junto con Wilhelm Stekel y otros.
Eran encuentros intensos: humo de puros, café fuerte, debates apasionados sobre sexualidad, sueños, neurosis, el inconsciente. Freud presidía como una figura paterna, brillante pero autoritario.
Durante estos años, Adler publicó varios trabajos importantes:
"El doctor como educador" (1904): Argumentaba que los médicos deben educar a sus pacientes, no solo tratarlos. La medicina debe ser preventiva y social, no solo curativa e individual.
"Estudio sobre la inferioridad de los órganos y su compensación psicológica" (1907): Aquí Adler presentó su primera teoría importante. Observó que las personas con órganos débiles o defectuosos a menudo desarrollan habilidades compensatorias extraordinarias.
Por ejemplo, niños con problemas visuales pueden desarrollar memoria auditiva excepcional. Personas con pulmones débiles pueden obsesionarse con ejercicios respiratorios y convertirse en atletas. La inferioridad física motiva la compensación psicológica.
Este concepto — compensación de la inferioridad — se convirtió en central para la teoría de Adler.
En 1908, Adler dio una conferencia sobre "el instinto de agresión", argumentando que la agresividad es una fuerza motivadora básica en los humanos. Freud no estuvo de acuerdo inicialmente (aunque años después incorporaría la agresión en su propia teoría como "pulsión de muerte").
Las tensiones estaban creciendo.
La Gran Ruptura: Desafiando al Maestro (1911)
En 1910, Adler fue nombrado presidente de la rama vienesa de la asociación psicoanalítica y co-editor (junto con Freud y Stekel) de la "Revista de psicoanálisis". Era, nominalmente, el segundo al mando después de Freud.
Pero las diferencias teóricas se estaban volviendo insostenibles.
Freud insistía en que la sexualidad era la fuerza motivadora central de la psique humana. Los traumas sexuales infantiles, los deseos edípicos reprimidos, la libido: todo giraba alrededor del sexo.
Adler no lo compraba. Para él, la motivación central no era sexual sino el impulso hacia la superioridad, la lucha por superar sentimientos de inferioridad. Los humanos no están principalmente impulsados por deseos sexuales sino por el deseo de sentirse competentes, valiosos, superiores.
Entre enero y febrero de 1911, Adler dictó cuatro conferencias que constituían "una crítica sobre la teoría sexual de Freud en la vida mental".
Imagina la escena: en la casa de Freud, frente a los discípulos ortodoxos del psicoanálisis, Adler se levanta y sistemáticamente desmantela la teoría sexual del maestro.
La mayoría de los freudianos presentes quedaron escandalizados. Querían expulsar a Adler inmediatamente. Stekel defendió a Adler, argumentando que debía seguir siendo miembro. Llegaron a un compromiso: Adler podía quedarse, pero se le advirtió de "no rechazar la teoría sexual de Freud" públicamente.
Adler, orgulloso e independiente, no aceptaría ser silenciado.
En agosto de 1911 anunció su renuncia al consejo editorial de la revista y su retirada del movimiento psicoanalítico. Casi un tercio de los miembros de la Sociedad Psicológica de los Miércoles se fueron con él.
La ruptura fue dolorosa para ambos. Freud escribió cartas amargas llamando a Adler "paranoico" y su teoría "abominable". Adler respondió con críticas igualmente duras.
No se volverían a hablar nunca más.
La Psicología Individual: Construyendo una Nueva Teoría (1912-1914)
En 1912, Adler publicó "El carácter neurótico", donde estableció las bases de la Psicología Individual.
"Individual" aquí no significa "aislado" sino "indivisible" (del latín individuus). Adler argumentaba que cada persona debe ser entendida como una totalidad unificada, no como una colección de pulsiones en conflicto (como en Freud).
Los conceptos centrales eran:
1. El Sentimiento de Inferioridad
Todos los niños comienzan la vida sintiéndose inferiores. Son pequeños, débiles, dependientes, incompetentes comparados con los adultos. Este sentimiento de inferioridad es universal y normal.
2. La Compensación y Lucha por la Superioridad
El niño responde a la inferioridad desarrollando una meta inconsciente de superioridad. Quiere superar su debilidad, demostrar competencia, alcanzar significancia.
Esta lucha no es necesariamente patológica. De hecho, es la fuerza motivadora del desarrollo humano. Nos impulsa a aprender, crecer, lograr.
3. El Complejo de Inferioridad
Pero si el sentimiento de inferioridad se vuelve demasiado intenso o el niño encuentra obstáculos insuperables, puede desarrollar un complejo de inferioridad: una percepción exagerada y paralizante de ser inferior.
El niño pierde confianza, se vuelve evasivo, renuncia a intentar superar desafíos. El sentimiento normal de inferioridad se convierte en un complejo neurótico.
4. El Complejo de Superioridad
Paradójicamente, el complejo de superioridad es una sobrecompensación del complejo de inferioridad. La persona se siente tan profundamente inferior que desarrolla una fachada arrogante y prepotente para ocultarlo.
La persona con complejo de superioridad está constantemente alardeando, menospreciando a otros, exhibiendo logros. Pero debajo de la arrogancia hay inseguridad profunda.
5. El Estilo de Vida
Durante la infancia temprana (antes de los 5 años), el niño desarrolla un "estilo de vida": un patrón inconsciente de creencias, metas y estrategias para alcanzar superioridad.
Este estilo de vida es influenciado por:
- El orden de nacimiento: Los primogénitos, hijos del medio, y benjamines desarrollan diferentes estrategias
- La constelación familiar: Las dinámicas específicas de cada familia
- Defectos orgánicos: Debilidades físicas que requieren compensación
- Interpretaciones subjetivas: Cómo el niño da significado a sus experiencias
Crucialmente, el estilo de vida no está determinado objetivamente sino construido subjetivamente. Dos niños en la misma situación pueden desarrollar estilos de vida completamente diferentes dependiendo de cómo interpreten sus experiencias.
6. El Sentimiento de Comunidad (Gemeinschaftsgefühl)
Para Adler, la salud mental requiere sentimiento de comunidad: la capacidad de cooperar con otros, contribuir al bienestar social, sentirse parte de la humanidad.
Las neurosis surgen del egocentrismo excesivo: cuando alguien está tan obsesionado con su propia inferioridad/superioridad que pierde conexión con otros.
La terapia, entonces, consiste en ayudar a la persona a desarrollar sentimiento de comunidad, reinterpretar su estilo de vida, y reorientar sus metas hacia la contribución social en lugar del logro puramente egoísta.
La Primera Guerra Mundial: Trauma y Transformación (1914-1918)
La Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue devastadora para Austria. Millones murieron. El Imperio Austrohúngaro colapsó.
Adler sirvió como médico en el ejército, tratando soldados traumatizados. Vio de primera mano los efectos psicológicos de la guerra: lo que hoy llamaríamos PTSD, depresión, ansiedad.
Estas experiencias reforzaron su convicción de que la psicología debe servir fines sociales. Las neurosis individuales son inseparables de las patologías sociales. Una sociedad basada en competencia brutal y guerra inevitablemente producirá individuos neuróticos.
Después de la guerra, Adler se dedicó a dos grandes proyectos:
- Clínicas de orientación infantil
- Educación pública sobre salud mental
Las Clínicas Infantiles: Primer Psiquiatra Infantil del Mundo (1919-1927)
Después de la guerra, Adler organizó las primeras clínicas de orientación infantil en Viena. Estas clínicas ofrecían consultas gratuitas para familias de clase trabajadora.
Adler fue, propiamente, el primer psicólogo/psiquiatra infantil del mundo. Antes de él, los niños con problemas de comportamiento eran vistos como "malos" o "tontos", no como individuos con necesidades psicológicas.
Adler argumentaba que la mayoría de los problemas infantiles surgían de:
- Sentimientos de inferioridad intensos
- Falta de sentimiento de comunidad
- Estilos de vida mal adaptados desarrollados en respuesta a dinámicas familiares disfuncionales
Las clínicas usaban un enfoque revolucionario: sesiones públicas. Adler entrevistaba al niño y a los padres frente a una audiencia de maestros, trabajadores sociales, y otros padres. Luego analizaba el caso, explicando la dinámica psicológica y sugiriendo intervenciones.
¿Por qué públicas? Porque Adler creía que la educación sobre salud mental debía ser democratizada. No era conocimiento secreto para élites sino sabiduría práctica para todos.
Estas clínicas se multiplicaron. En su apogeo, había más de 30 en Viena. Se convirtieron en modelos para clínicas similares en todo el mundo.
Estados Unidos: El Optimismo que América Amaba (1927-1937)
En 1927-1928, Adler dio una serie de conferencias en Estados Unidos. Fue un éxito inmediato.
Los estadounidenses adoraban a Adler. ¿Por qué? Porque su psicología era optimista.
Comparada con Freud (tu pasado te determina, tus deseos inconscientes te controlan) y Jung (los arquetipos milenarios te guían), la psicología de Adler era liberadora: Puedes elegir tu futuro. Puedes reinterpretar tu pasado. Puedes cambiar tu estilo de vida.
Este mensaje resonaba perfectamente con el individualismo estadounidense y la creencia en la reinvención personal.
Adler comenzó a pasar parte de cada año en Estados Unidos, dando conferencias, enseñando, escribiendo. En 1932, aceptó una posición de profesor visitante en el Long Island College of Medicine en Nueva York.
Durante estos años publicó varios libros importantes:
- "Conocimiento del hombre" (1926)
- "La práctica y la teoría de la psicología individual" (1927)
- "Comprensión de la naturaleza humana" (1928-1930)
- "La educación de los niños" (1929)
Estos libros eran accesibles, prácticos, escritos para el público general, no solo para profesionales. Adler quería que la psicología fuera útil para la gente común.
El Ascenso del Nazismo: Exilio y Pérdida (1933-1937)
En 1933, Adolf Hitler llegó al poder en Alemania. Para Adler, judío y socialista, esto fue una amenaza existencial.
Los nazis odiaban todo lo que Adler representaba: psicología, humanismo, socialismo, judaísmo. Sus libros fueron prohibidos en Alemania. Sus clínicas en Viena fueron cerradas.
En 1934, Adler y Raissa emigraron permanentemente a Estados Unidos. Fue un exilio doloroso. Viena había sido su hogar por 64 años. Dejó atrás su ciudad, su lengua, muchos amigos y colegas.
Pero a diferencia de Freud (quien esperó hasta 1938 para huir), Adler actuó temprano. Entendió el peligro.
En Nueva York, Adler continuó trabajando incansablemente. Daba conferencias, veía pacientes, escribía. A los 60 años, viajaba constantemente, difundiendo su psicología por todo Estados Unidos y Europa.
Era agotador para un hombre de su edad.
28 de Mayo de 1937: Un Final Repentino en Escocia
En mayo de 1937, Adler estaba en Aberdeen, Escocia, dando una serie de conferencias. El 28 de mayo, mientras caminaba por la calle hacia su siguiente conferencia, sufrió un ataque al corazón masivo.
Colapsó en la calle y murió poco después. Tenía 67 años.
Fue un final abrupto para una vida de actividad incesante. Adler había querido "vencer a la muerte" desde que era un niño enfermizo de cinco años. Había luchado contra ella convirtiéndose en médico, sanando a otros, enseñando sobre salud mental.
Pero al final, la muerte ganó, como siempre gana.
Su cuerpo fue cremado en Escocia. Su esposa Raissa sobrevivió 25 años más, muriendo en Nueva York en 1962 a los 89 años.
El Legado: Ideas que Transformaron la Psicología
Alfred Adler nunca alcanzó la fama mundial de Freud. Durante décadas después de su muerte, fue la tercera figura en el trío Freud-Jung-Adler, el menos conocido.
Pero sus ideas se infiltraron profundamente en la psicología moderna, a menudo sin crédito explícito:
1. La Importancia de las Metas Futuras
Adler fue pionero del enfoque teleológico (orientado a metas) en psicología. No estamos determinados por el pasado sino atraídos hacia el futuro por nuestras metas.
Esta idea influyó enormemente en:
- La logoterapia de Viktor Frankl (encontrar significado en el futuro)
- La psicología humanista de Abraham Maslow (autorrealización)
- La terapia cognitiva de Aaron Beck (cambiar pensamientos cambia comportamiento)
2. El Sentimiento de Comunidad
La idea de que la salud mental requiere conexión social y contribución al bienestar colectivo anticipó:
- La psicología social moderna
- Investigaciones sobre los efectos de la soledad y el aislamiento
- Enfoques comunitarios en salud mental
3. El Holismo
Ver a la persona como totalidad unificada (no como pulsiones en conflicto) influyó en la psicología gestalt y la psicología humanista.
4. La Psicología Infantil
Adler fue pionero en tomar en serio la psicología infantil y en desarrollar intervenciones preventivas.
5. El Orden de Nacimiento
Aunque controvertida, la idea de que el orden de nacimiento afecta la personalidad ha generado décadas de investigación.
6. El Lenguaje Cotidiano
Términos como "complejo de inferioridad" y "complejo de superioridad" entraron al lenguaje común. La gente los usa sin saber que vienen de Adler.
Reflexión Final: El Optimista entre Pesimistas
En una época dominada por el pesimismo freudiano (estás controlado por pulsiones inconscientes) y el determinismo biológico (tus genes te definen), Adler ofreció algo diferente: esperanza.
Puedes cambiar. Puedes reinterpretar tu pasado. Puedes elegir tu futuro. No estás condenado por tus traumas infantiles. Los sentimientos de inferioridad pueden convertirse en motivación para crecer.
Esta fue su gran contribución: no determinismo sino libertad, no pesimismo sino posibilidad.
Alfred Adler, el niño enfermizo que casi muere a los cinco años, que fue tan malo en matemáticas que le dijeron que se hiciera zapatero, que sintió su inferioridad tan intensamente que dedicó su vida a entenderla y superarla.
Nos enseñó que la inferioridad no es una maldición sino una oportunidad. Que el significado no está en las situaciones sino en lo que elegimos hacer con ellas.
Descansa en paz, Alfred. Nos enseñaste a mirar hacia adelante, no hacia atrás.
Obras Principales
- El doctor como educador (1904)
- Estudio sobre la inferioridad de los órganos y su compensación psicológica (1907)
- El carácter neurótico (1912)
- La práctica y la teoría de la psicología individual (1920/1927)
- Conocimiento del hombre (1926)
- Comprensión de la naturaleza humana (1928-1930)
- La educación de los niños (1929)
- El problema del homosexualismo y otros estudios sexuales (1936)
- La ciencia de vivir (1957, póstuma)
- Superioridad e interés social (1965, póstuma)
"Los significados no están determinados por las situaciones, pero nosotros nos determinamos por los significados que damos a las situaciones."
— Alfred Adler
"El único individuo normal es aquel que nunca actúa de la misma manera dos veces."
— Alfred Adler
"Ver con los ojos de otro, escuchar con los oídos de otro y sentir con el corazón de otro."
— Alfred Adler (sobre el sentimiento de comunidad)





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